No vender la libertad
La libertad no se pierde de golpe: se desgasta, se negocia, se entrega; pero también puede recuperarse, basta un acto de conciencia La historia de los hermanos Esaú y Jacob es profundamente aleccionadora. Esaú, primogénito, fuerte, impulsivo y hábil cazador, era el preferido de su padre. Jacob, más astuto y reflexivo, sabía aprovechar sus oportunidades. […]










