¿Decides en función del dinero?
Si no tienes tiempo para tu familia, revisa tus prioridades Jesús me habla de un hombre rico que banqueteaba y aparentemente vivía feliz: “Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día”. Un hombre rico que no hacía mal a nadie. Vivía feliz. Vestía ricos ropajes. Banqueteaba. Hacía










