La Trinidad en la tierra
La meta del hombre es la vida eterna, es decir, ser eternamente feliz con Dios en cielo, consiste esa felicidad eterna en la visión de la Santísima Trinidad. El santo, en el cielo, se embebe en el infinito amor entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, más que poseer la felicidad es poseído
