1) Para saber
«El diálogo verdadero es la búsqueda común de la verdad.» (Hans-Georg Gadamer). A veces se dificulta el diálogo. En el mundo de hoy ha crecido mucho la especialidad tanto intelectual como laboral. A veces es difícil que alguien ajeno pueda hablar del tema o incluso comprenderlo. Se observa, por ejemplo, en los Premios Nobel. En el año 2025 se otorgó el de física a Devoret, Clarke y Martinis por el descubrimiento del efecto túnel mecánico cuántico macroscópico y la cuantificación de la energía en un circuito eléctrico. Seguramente es muy importante su contribución, pero hace difícil el diálogo con otros saberes. Y el especialista a veces no está interesado en suscitar dicho diálogo. Por ello puede sorprender que el Papa León XIV no sólo se interese por entablar un diálogo con la ciencia y el mundo, sino de aportar la luz que le ayude a desarrollarse adecuadamente.
Se podría pensar que la Iglesia sólo se ha de ocupar de las cuestiones espirituales, pero la Iglesia, dice el Papa, tiene una vocación para escuchar y dialogar al mundo con afán de servirlo, dejándose interpelar por todo lo que concierne a los hombres y mujeres de hoy. Su misión le lleva a no permanecer distante de los sufrimientos de las personas ni a olvidarse de la vida concreta de los pueblos.
2) Para pensar
La encíclica del Papa se puede considerar como la carta que un padre le escribe a sus hijos. Su lectura ha de hacerse descubriendo el interés que el Papa tiene por ayudarnos a reflexionar, y las prevenciones a tener en cuenta para no perjudicarnos. El seguimiento al Papa es una nota distintiva de todo fiel católico. Así se mostró en el siguiente relato.
En una ocasión dos compañeros de trabajo, Raúl y Alejandro, que no eran católicos, hablaban sobre una compañera de trabajo que acababa de incorporarse a la misma empresa y que apenas conocían. Raúl le preguntó a su amigo si esa compañera sería católica. Alejandro le aseguró que sí lo era. “¿Acaso ya le preguntaste?” Alejandro le respondió que no. “Y entonces, ¿cómo estás tan seguro?”, preguntó Raúl. Alejandro le respondió: “Pues resulta que entré a su oficina, y vi que tenía una foto del Papa León XIV. Si hubiera visto un crucifijo, podría ser también cristiana. Si hubiera visto una imagen de la Virgen podría ser también ortodoxa o protestante. Si hubiera visto una Biblia, podría ser cualquiera de las anteriores. Pero la foto del Papa es definitiva, es como la credencial de identidad de católico”.
3) Para vivir
Esta encíclica “Magnifica Humanitas” está encuadrada dentro de la llamada Doctrina Social de la Iglesia, que es el conjunto de reflexiones que la Iglesia, a lo largo de los años, ha hecho sobre la sociedad, la política y la economía, en cuanto que afectan al desarrollo integral de la persona. Aunque esas reflexiones han sido manifestadas por siglos, fue el Papa León XIII, en 1891, quien la impulsó con la encíclica llamada “Rerum novarum” (Sobre las cosas nuevas). A partir de ahí, los diferentes pontífices han escrito documentos al respecto. Hoy en día, dice León XIV, ya “es un patrimonio de sabiduría donde encontramos principios para pensar, criterios para discernir y juzgar, y orientaciones concretas para actuar” (n.3). (articulosdog@gmail.com).
5 de junio de 2026
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Padre José Martínez Colín: Ingeniero en Sistemas por la UNAM, Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra.
Capellán del Colegio Chapultepec en Culiacán.
Lleva más de 20 años dando clases sobre todo de Lógica y Gnoseología en el Seminario de Culiacán.

