Padre José Martínez Colín

El poder de la amabilidad | “Todo por amor”

1) Para saber

“La acción amable más nimia vale más que la peor acción” (Lawrence Lovasik). La reflexión del mensaje del Papa León XIV para esta Cuaresma nos invita a una forma de abstinencia muy concreta: abstenernos de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo. Que renunciemos a hablar mal de quienes están ausentes y no se pueden defender. Especialmente en la familia, en que por conocerse muy bien, pueden herirse dolorosamente.

Pero no se trata sólo de evitar hacer cosas malas, sino de obrar en positivo y para ello también, dice el Papa, hay que esforzarse en cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Y entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz.

2) Para pensar

San Francisco de Sales (1567-1622) fue un obispo, Doctor de la Iglesia y destacado teólogo, célebre por su mansedumbre y la defensa de la fe católica frente al calvinismo. Es conocido como el «Doctor de la Amabilidad», famoso por su dulzura y el amor a Dios. En sus enseñanzas destacan la paciencia, la humildad y la confianza en la providencia, sintetizadas en su famosa máxima: “Todo por amor, nada a la fuerza”.

En una ocasión san Francisco y su preceptor debían viajar en barco. Encontraron una pequeña barca que iba a transportar a una riquísima señora que viajaba con sus sirvientes. Creyeron los dos pasajeros que les permitirían viajar pagando su pasaje, pues había mucho espacio libre, pero ella no se los permitió y los despidió groseramente. Se fueron en paz y esperaron otro barco. Ya embarcados, se avecinaba una gran tempestad y el capitán empezó a gritar groserías e insultando a los dos pasajeros que iban rezando, diciendo que ellos eran los culpables del mal tiempo. El compañero de Francisco quiso callarlo, pero el santo lo detuvo, le dijo que ahora sería como echarle leña al fuego; que esperaran a que se calmara. El viento se calmó y no hubo tempestad. Entonces Francisco se acercó al capitán y muy amablemente le corrigió diciéndole que en situaciones peligrosas hay que rezar a Dios que es el dueño del mar y los vientos, y no insultar. El capitán lo miró con respeto y admiración y le pidió perdón por su mal carácter y no tener su paciencia. Terminó por agradecerle que haya rezado. A partir de ahí se hicieron muy amigos. Cabe añadir que al día siguiente se enteraron que la barca de la señora rica se había hundido en el mar y habían muerto ahogados la señora y todos los pasajeros.

3) Para vivir

El autor mencionado al principio, Lovasik, escribió un libro llamado “El poder oculto de la amabilidad”, y ahí dice que el mundo la necesita: “siendo amables seremos capaces de convertirlo en un lugar más feliz en el que vivir…, hacemos la vida más llevadera”. Pero advierte que esa amabilidad siempre es particular, es decir, se practica con personas concretas: la hermana, el cónyuge, la suegra, la cuñada, etc. Y señalando un aspecto concreto dice que esta virtud nos lleva a detectar un deseo o atender una necesidad, incluso antes de que nadie nos lo pida. Viviéndola estamos colaborando para un mundo feliz. (articulosdog@gmail.com)

27 de febrero de 2026

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Padre José Martínez Colín: Ingeniero en Sistemas por la UNAM, Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra.

Capellán del Colegio Chapultepec en Culiacán.

Lleva más de 20 años dando clases sobre todo de Lógica y Gnoseología en el Seminario de Culiacán.

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