La parábola de la dracma perdida

¿Qué mujer, si tiene diez dracmas y pierde una, no enciende una luz y barre la casa y busca cuidadosamente hasta encontrarla?

Quizá el celo de la mujer parece exagerado ante el poco valor de la moneda perdida, pero no ceja hasta que encuentra la moneda. Una vez más enseña el Señor que un sólo pecador –por pequeño e insignificante que sea humanamente- es motivo del máximo interés del redentor

"¿Qué mujer, si tiene diez dracmas y pierde una, no enciende una luz y barre la casa y busca cuidadosamente hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a las amigas y vecinas diciéndoles: Alegraos conmigo, porque he encontrado la dracma que se me perdió. Así, os digo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente"(Lc)

Y, de nuevo la alegría es la manifestación del perdón por el que parecía nada, y es tanto para Dios. Cristo es el portador del perdón del nuevo reino; el reino de perdón y misericordia está abierto a todos.

Reproducido con permiso del Autor,

Enrique Cases, Tres años con Jesús, Ediciones internacionales universitarias

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5 pensamientos sobre “La parábola de la dracma perdida

  1. dios existe el el unico el mejor el es maravilloso y le agradesco por mi vida y por darme una familia y unlugar donde vivir

  2. en el contexto histórico que se usó esa moneda pues representaba algo de valor y es que para Dios cada una de las personas tiene mucho valor y Jesucristo ama tanto a las personas y para él, vuelvo a repetir, tienen mucho valor, a tal grado que cuando uno se arrepiente, hay celebración en el reino de los Cielos. JESUCRISTO dijo, se los explicaré de otra manera y les refirió la parábola del hijo pródigo, este mi hijo muerto era y ha revivido, se había perdido y es hallado, que pasaría si usted pierde un hijo (aflicción) y cuando lo haya (alegría), ese es el valor de la moneda.

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