Dulce cosa es servir a Dios
El Alma: 1. Otra vez hablaré, Señor, ahora, y no callaré. Diré en los oídos de mi Dios, mi Señor y mi Rey que está en el cielo: ¡Oh Señor, cuán grande e la abundancia de tu dulzura, que escondiste para los que te temen! Pero ¿qué eres para los que te aman? y ¿qué […]
