El maquillaje del alma | ¿Me gusta fingir?
Pbro. José Martínez Colín 1) Para saber Había un tramposo que quería venderle su caballo cojo a otro tan mentiroso como él. Después de muchos regateos se lo vendió por veinte monedas. Pero un campesino fue con el comprador y le dijo: “Te engañó, porque el caballo es cojo”. El comprador le contestó: “Ya lo



