Santoral 27 de junio | Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, San Cirilo, San Ladislao, San José Hien, Santo Tomás Toan…

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

La devoción a Ntra. Señora del Perpetuo Socorro se extendió mucho por el año de 1870, gracias al celo de la Congregación del Santísimo Redentor.  Los hijos de San Alfonso Ma. de Ligorio, durante 91 años, formaron una congregación muy devota de la Santísima Virgen.  Adoptaron como emblema de esta devoción, la imagen de Ntra. Señora del Buen Consejo, a quien también tributaron especial honor los ermitaños de San Agustín.  En 1866, la Virgen confió a los redentoristas el tesoro de una de sus imágenes milagrosas: Ntra. Señora del Perpetuo Socorro.

Era una pintura en madera, de estilo bizantino, del siglo XIII.  La Virgen lleva en su brazo izquierdo al Niño con expresión azorada, porque el Arcángel Gabriel le presenta cuatro clavos y una Cruz.  Esta pintura había sido llevada a Roma, hacia finales del siglo XV, por un mercader de Creta y colocada en la Iglesia de San Mateo in Merulana, en 1499.  Allí fue honrada hasta 1812.  En esa fecha fue demolido el viejo santuario, por lo que la imagen gloriosa permaneció en la penumbra y el secreto de un oratorio de padres agustinos.  En 1866, bajo el generalato del reverendísimo padre Mauron, los redentoristas obtuvieron de Pío IX la imagen venerable que colocaron en su iglesia dedicada a San Alfonso, sobre el Esquilino, entre San Juan de Letrán y Santa María la Mayor, en Roma. Innumerables han sido las gracias obtenidas por la mediación de esta santa imagen.

La figura de la Virgen tiene una expresión grave y melancólica.  Parece decir a los que la contemplan: «Ved cómo mi Jesús tiene miedo: es por vosotros… y yo también tengo miedo por vosotros… ¿Por qué no me pedís con todo vuestro corazón que os socorra?»

¿No es Ella el «auxilio de los cristianos», el «socorro de los cristianos», como dicen las letanías marianas?  Nuestra Madre del Cielo no demanda sino venir en nuestra ayuda, en todo tiempo, en todo lugar.  

San Cirilo De Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia (370-444) 

San Cirilo, obispo de Alejandría, está íntimamente ligado con el Concilio de Efeso, durante el cual fue condenado Nestorio, que le negaba a la Virgen María el título de Madre de Dios (431). La posteridad lo ha aclamado como “el invencible defensor” y el cantor lírico de la maternidad de la Virgen María.

San Ladislao (1040-1095) 

Ladislao pertenecía a la dinastía de los Arpad, que reinó en Hungría de los siglos XII al XIV. Su reinado fue relativamente tranquilo.  No deseaba la guerra sino cuando no tenía más remedio. Sin embargo, era un buen estratega, muy valiente, y destacaba entre todos sus soldados.  Derrotó a todos sus enemigos y pudo ensanchar sus dominios.

 Ladislao era sabio, virtuoso, justo y magnánimo.  Se hizo querer tanto de su pueblo que se convirtió tras su muerte en una figura legendaria.

San José Hien(+1840)

Presbítero dominico que murió mártir, decapitado, en Nam-dinh, Vietnam.  Fue canonizado en 1988.

Santo Tomás Toan (+1840)

Mártir, catequista, y administrador de la misión Trung Linh en la ciudad de Nam Din, Vietnam .  Sufrió en la cárcel horribles suplicios, muriendo de hambre y de sed. Fue beatificado y canonizado por Juan Pablo II.

Beata Margarita Bays(+1879)

Vivió con su familia, ejerciendo el oficio de costurera.  Ejerció el apostolado en su parroquia, conformándose más los últimos años de su vida con Cristo paciente.  Fue beatificada en el año 1995, con dos religiosas:  María Teresa Scherer y María Bernarda Butler.

* Acudamos, pues, en este día, a la Virgen del Perpetuo Socorro, con la  confianza de un niño, a presentarle todas nuestras necesidades, problemas,  angustias y debilidades que nos aquejan, confiando en que Ella nos socorrerá.

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