Padre José Martínez Colín

Magnifica Humanitas (7) | Todos corresponsables

1) Para saber

«Tanto Estado como sea necesario, tan poco Estado como sea posible». Esta frase atribuida a diversas corrientes de la doctrina social resume el tercer principio de la Doctrina social de la Iglesia señalado por el Papa León XIV en su reciente Encíclica. Se trata del llamado principio de “subsidiariedad”: según el cual aquello que pueden hacer las personas, familias, colegios, realidades religiosas y los cuerpos intermedios no debe ser absorbido por instancias superiores.

Cada ciudadano tiene el derecho y el deber de colaborar para el bien común. Y la organización social debe respetar y favorecer esta responsabilidad. Las instituciones de nivel superior deben reconocer, proteger y promover la libertad y la creatividad de los niveles inferiores, coordinando sus aportaciones para que cooperen eficazmente al bien común. Es un principio que la Iglesia ha venido insistiendo para que ni la persona ni la familia sean absorbidas por el Estado, sino que puedan actuar libremente.

2) Para pensar

En ocasiones el gobierno de un país adopta medidas en las que se inmiscuye en la vida de los ciudadanos, privándoles de libertad y que van contra su dignidad. Un ejemplo claro y extremo sucedió antes de la Segunda Guerra Mundial, con el gobierno nacional socialista alemán (nazi), dirigido por Adolf Hitler. Comenzó por inmiscuirse en los derechos de los ciudadanos en general. En 1933 comenzó su hostigamiento contra los judíos: les prohibió cargos públicos o académicos. Luego los vetaron para ejercer profesiones como la medicina, la abogacía, el periodismo. Los llamados “camisas pardas” (los “SA”) coordinaron una campaña para boicotear sus comercios y servicios. Les quitó los derechos de ciudadanos. Prohibió matrimonios entre judíos y los de sangre alemana. En 1937 les confiscaron sus bienes y negaron el acceso a sitios públicos como parques, teatros, cines o zonas turísticas. Por último sufrieron arrestos y el envío a los campos de concentración, donde serían aniquilados. Algo semejante hizo en otros países, como en Polonia, Checoslovaquia, Países Bajos, Bélgica y muchos más.

Desgraciadamente, el principio de subsidiariedad sigue violándose hoy en día en muchos países: China por muchos años impuso el número de hijos por familia, o en Cuba falta libertad religiosa. En Nicaragua, hay persecución religiosa y estos días anunciaron que no habrá más elecciones, imponiéndose una dictadura. De ahí la importancia del llamado que hace el Papa para respetar la dignidad de las personas.

3) Para vivir

El Estado está al servicio de la sociedad, dice el Papa, y debe velar por el bien común interviniendo sólo cuando sea necesario, pero sin sustituir de manera permanente la responsabilidad de los cuerpos intermedios. Así, cada quien en su lugar es corresponsable en la construcción de su comunidad. Esto se aplica igualmente en el contexto de la revolución digital.

La subsidiariedad no justifica el desinterés del Estado, sino que orienta su acción y le pone límites. Le corresponde a la comunidad política crear las condiciones para que personas, familias y cuerpos intermedios puedan realizar su propia vocación social. (articulosdog@gmail.com).

24 de julio de 2026

::::::: Da click aquí para encontrar más de mis reflexiones::::::::

Compra mi libro «Para saber, para pensar, para vivir

………………………….

Padre José Martínez Colín: Ingeniero en Sistemas por la UNAM, Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra.

Capellán del Colegio Chapultepec en Culiacán.

Lleva más de 20 años dando clases sobre todo de Lógica y Gnoseología en el Seminario de Culiacán.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio