Padre José Martínez Colín

Magnifica Humanitas (15) | La cultura a favor del hombre

1) Para saber

«Cuidar de los demás es la forma más alta de cultura y civilización» (Margaret Mead). La Encíclica del Papa León XIV es un llamado a cuidar la magnífica humanidad a la que pertenecemos, a reconocer y proteger la dignidad propia y ajena. Y una forma ha sido a través del arte y la cultura.

El Papa señala que en la misma experiencia de sus límites, como el dolor, el hombre es capaz de intuir una fraternidad universal o de reconocer la injusticia como escándalo. Esta intuición se ha plasmado en la cultura y el arte auténticos, impidiendo la normalización del mal. Por ejemplo, está la Novena Sinfonía de Beethoven como un deseo de unidad; la pintura Guernica como denuncia de la deshumanización; o la película La lista de Schindler como una invitación a no entregar el pasado al olvido.

2) Para pensar

Con el nombre de Himno a la alegría se conoce al cuarto movimiento de la Novena sinfonía de Ludwig van Beethoven (1770-1827), en el que musicaliza el poema de Friedrich Schiller (1759-1805) llamado Oda a la alegría. Este himno a la alegría se ha convertido en una referencia universal de la música y es valorado como un cántico a la fraternidad universal. De hecho, su influencia ha sido tan grande que ha pasado de la música académica a la música pop como hace años popularizó el cantante español Miguel Ríos.

El impacto que ha tenido el Himno a la alegría tuvo un gran impacto desde su estreno: fue la primera vez que se insertó una coral dentro de una sinfonía. Beethoven se tomó la libertad de “hacer hablar” a su última obra sinfónica. Pero también se debe a los valores expresados en el poema de Schiller. Estas son algunos de sus versículos:

“… todos los hombres vuelven a ser hermanos allí donde tu suave ala se posa. ¡Abrácense, millones de seres! ¡Este beso es para todo el mundo! Hermanos, sobre la bóveda estrellada debe habitar un Padre amoroso. ¿Se postran en el polvo, millones de seres? ¿No presientes al Creador, oh mundo? ¡Búscalo por encima de las estrellas! ¡Sobre las estrellas debe habitar!”

3) Para vivir

A veces la historia se presenta como una sucesión de acciones violentas, pero no es así, dice el Papa León. También el ser humano sabe fundar instituciones capaces de proteger la vida común a pesar de enfrentarse a resistencias. Como ejemplo el Papa señala el Comité Internacional de la Cruz Roja (1863), que por ser neutral garantiza un cuidado compasivo para todos, sin distinción. También está la abolición de la esclavitud, que no ha sido un simple cambio jurídico, sino una transformación de la conciencia. En el siglo XX está la fundación de la Organización de las Naciones Unidas (1945) y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), que han fijado un lenguaje común para decir, al menos como ideal compartido, que la dignidad es universal; o la Convención sobre los refugiados (1951), que reconoce un deber de protección hacia los que huyen de persecuciones y amenazas. Estos ejemplos muestran que el deseo de bien se puede concretar en formas públicas capaces de defender a los vulnerables. Cada quien ha de procurar colaborar según sus posibilidades en iniciativas que favorezcan el desarrollo y el cuidado de los demás. (articulosdog@gmail.com).

18 de septiembre de 2026

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Padre José Martínez Colín: Ingeniero en Sistemas por la UNAM, Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra.

Capellán del Colegio Chapultepec en Culiacán.

Lleva más de 20 años dando clases sobre todo de Lógica y Gnoseología en el Seminario de Culiacán.

1) Para saber

Se ha dicho que la gran frontera del siglo XXI ya no está en el espacio exterior, sino dentro de nuestra propia biología. Este planteamiento cuestiona los límites permitidos a la ciencia respecto a la persona humana. Por ello el Papa León XIV enfatiza que el tema central de su encíclica es custodiar lo humano.

Existen libros, películas o series futuristas, como “Lucy” o “Sin límites”, en que el protagonista toma una droga que le potencia su cerebro y es transformado en un superhombre. Esto que era simple ficción, ya está presente en el trasfondo ideológico de algunos centros de investigación tecnológica e influyen en la sociedad a través de los medios y redes sociales.

Es lógico el entusiasmo que suscitan los avances tecnológicos. La Iglesia favorece el desarrollo de la ciencia y la técnica, pero siempre y cuando no se desvincule del desarrollo moral y social, pues terminarían por volverse contra el propio hombre. Señala el Papa León XIV que es necesario distinguir con claridad: una cosa es integrar las tecnologías en una visión humana y relacional; otra es dejarse guiar por un imaginario que desprecia el límite y promete una “salvación” puramente técnica. Importa que las tecnologías no traten al ser humano como una simple materia para ser perfeccionada o superada. La historia muestra que cuando a la persona, olvidándose de su dignidad, se le trata en términos de eficacia los menos útiles, los más vulnerables, son eliminados en nombre del progreso, son “sacrificios necesarios”.

2) Para pensar

Un hecho controvertido de un transhumanismo pragmático sucedió en la década pasada en una empresa que hacía implantes de prótesis de retina biónica. Durante varios años, muchas personas pagaron una fuerte cantidad para implantarse un chip en el ojo que traducía video de una cámara a señales nerviosas, devolviéndoles cierta visión básica. Pero en 2019 la empresa tuvo problemas financieros y quebró. De la noche a la mañana, más de 350 personas quedaron con un hardware obsoleto implantado en sus ojos. Cuando los procesadores se rompían o los cables se desgastaban, no había repuestos, ni soporte técnico ni actualizaciones de software. Algunos pacientes sufrieron complicaciones dolorosas o infecciones, y varios volvieron a una segunda ceguera cuando el sistema dejó de funcionar.

A veces se habla maravillas de las posibilidades de la técnica, pero se omite advertir los peligros y riesgos que implican.

3) Para vivir

En general, el transhumanismo imagina que el ser humano ha de ser potenciado por medio de las tecnologías —biomedicina, ingeniería del cuerpo, dispositivos, algoritmos—, para incrementar su rendimiento y sus capacidades. El posthumanismo, a su vez, los más radicales plantean una forma de hibridación entre el ser humano, la máquina y el ambiente, creyendo que el “hombre hibridado” entrará en una nueva etapa evolutiva. En ambas se propone superar al ser humano, teniendo como centro a la técnica y el sueño de superar los límites de la condición humana. Lo malo, dice León, no es el uso de la técnica sino la visión errónea que se tiene del hombre y tratarlo sólo como una materia, olvidándose de su espíritu. (articulosdog@gmail.com).

 

 

28 de agosto de 2026

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Padre José Martínez Colín: Ingeniero en Sistemas por la UNAM, Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra.

Capellán del Colegio Chapultepec en Culiacán.

Lleva más de 20 años dando clases sobre todo de Lógica y Gnoseología en el Seminario de Culiacán.

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