Virtudes y vicios (17) | No dejarse envenenar
1) Para saber “El revoltijo del corazón humano”, le llamaba a las pasiones el escritor Manzoni. Las pasiones no son malas en sí mismas, pero pueden adquirir tal fuerza que sometan al hombre. Aquí es donde aparece la necesidad de una virtud que ayude a autodominarse: la templanza. El filósofo Aristóteles escribió un tratado dedicado

