Si no puedes dejar atrás el pasado, esta es exactamente la historia para ti
Si no puedes dejar atrás el pasado, esta es exactamente la historia para ti Leer más »
San Mauricio (+290) Era africano, jefe de la Legión Tebana, que reclutó en Tebaida, en el alto Egipto. Cuando su legión fue destinada a lo que hoy es Saint-Maurice, no lejos de Ginebra, Suiza, se produjo el conflicto de conciencia que hizo mártires a Mauricio y a sus compañeros al negarse a sacrificar a los
San José María de Yermo y Parrés (1851-1904) Nació el 10 de Nov. de l851 en Malinalco, Edo. de México. A los 52 días de su nacimiento quedó huérfano de madre. Su tía, Ma. del Carmen junto con su padre, se hizo cargo de su educación que fue cristiana y austera, a la vez que
San José de Cupertino (1603-1663) Nació en la aldea napolitana de Cupertino en un establo. Su madre lo educó con dureza y esto le proporcionó gran fortaleza de carácter. Era muy corto de alcances, pero Dios obraría en él Maravillas. Fue un gran taumaturgo. Apenas si aprendió a leer. Sólo servía para orar y mortificarse.
Dios ha querido revelarse a Sí mismo y, a la vez y en relación a él, quién es el hombre. La Iglesia no deja de profundizar y comunicar la visión de la persona humana que se perfila ante la mirada iluminada por la fe. Presta así un gran servicio a la humanidad, que, para vivir
San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia (1542-1621) «En la Iglesia de Dios no hay quien le iguale en saber», dijo de él el Papa al hacerle Cardenal. Y en efecto, fue una de las lumbreras de su Tiempo, sabio, predicador, teólogo, polemista, autor devoto, metido en los asuntos más difíciles e intrincados
Santoral 17 de septiembre | San Roberto Belarmino, San Lamberto y Santa Hildegarda Leer más »
El valor que nos hace vivir plenamente nuestro compromiso como ciudadanos y fomentar el respeto que debemos a nuestra nación. En varias ocasiones nos damos tiempo para reflexionar sobre el camino por el que va nuestra vida: trabajo, familia y amigos son la constante necesaria e indispensable para medirnos; pero rara vez o nunca, pensamos