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Cómo lucha contra el vacío existencial


24 junio 2015
Sección: Sin categoría

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Ningún hombre tiene vocación de náufrago, ni de Robinsón Crusoe . Sólo luchando con los fuertes se llega a ser fuerte. Para vivir una vida que valga la pena, no basta flotar a la deriva. El hombre no es un tronco en la superficie del agua, llevado de aquí para allá por la corriente, sin rumbo fijo. Y el simple pasar del tiempo lo envejece, lo agita y lo golpea. Pero no lo hace mejor. Quien no se empeña en descubrir quién es y en decidir a dónde va; quien no fija el timón y empuña los remos de su libertad para seguir su camino, acaba viendo como el flujo de su vida le arrastra… a donde no quería llegar. La vida no es cuestión de estar vivo y dejarse llevar por la corriente, como un pelele roto e inútil. “ La felicidad es una página en blanco ” ( Rushdie ), que cada uno tiene que rellenar con ilusión y coherencia.

Leyendo un libro de reciente aparición, me he acordado de la obra más célebre del preso tal vez más conocido del campo nazi de Auschwitz, “ El hombre en busca de destino ”. Del psiquiatra austríaco Viktor Frankl , discípulo de Freud y fundador del método psiquiátrico curativo de la logoterapia. El piensa que nuestro mundo padece de un vacío existencial caracterizado por la falta de sentido.

En otra de sus obras, hablando del sentido del sufrimiento, Frankl citaba la carta que le escribieron algunos presos del penal de Florida, después de leer sus libros: “ He encontrado el sentido de mi vida ahora, cuando estoy en la cárcel, y sólo tengo que esperar algún tiempo, hasta que tenga la ocasión de repararlo todo, de hacerlo todo mejor”. (..) Y el preso número 552-022 me escribe: “¡Querido doctor: Durante los dos últimos meses un grupo de presos hemos leído sus libros y escuchado sus cintas. ¡Qué cierto es que también en el sufrimiento se puede encontrar un sentido…! De alguna forma, mi vida ha comenzado ahora. (..) Aquí, en la prisión, rodeados de las más severas medidas de seguridad de toda Florida –aquí, a unos cientos de metros de la silla eléctrica—precisamente aquí son nuestras lágrimas sinceras. Estamos cerca de la Navidad. Pero para nosotros la logoterapia es la resurrección. Desde el Gólgota de Auschwitz se levanta, en esta mañana de resurrección, el sol del amanecer. ¡Que nuevo día llega hasta nosotros! .

Como también me trajo a la cabeza a las cuatro protagonistas de otro libro reciente –“ Yo he sobrevivido a un aborto ”–, que coinciden en señalar que si lograron salvarse es porque Dios tenía alguna misión prevista para ellas. Esta obra es un ejemplo de esa “llamada” a hacer algo especial en la vida. Algo a lo que dedicar su existencia, salvada milagrosamente.

En la trama del mundo, la vida de cada hombre es como un sendero, una gran aventura, que supone un crecimiento hacia lo máximo del ser: una maduración pero, al mismo tiempo paradas, crisis y disminuciones. Es un camino en pos del sentido último de las cosas, en el que el hombre tiene que abrirse paso por sí mismo, tomar decisiones por su cuenta y luchar batallas por su propio brazo. Sintiendo en los ojos el reto de los colores y en el rostro la llamada de los vientos.

El sentido vocacional de la vida significa, por supuesto, que en el mismísimo punto de partida hay una propuesta paradójica: para llegar a ser uno mismo es preciso romper la soledad del ensimismamiento. Hay que tener el arrojo de aventurar la vida. Salir del propio caparazón, abrirse a Dios y a los demás: “ Alguien me quiere en tus ‘te quiero\\’, … ”, ha escrito el poeta Miguel d\\’Ors . Porque estamos proyectados a ser “ gente-llamada-a-estar-unida ”. Sí, hay que asumir personalísimamente el protagonismo de la propia vida; pero en primera personal del plural. De esa manera se evita el mirar a tientas, casualmente, sólo a la propia libertad. Un gurú americano de esos que enseña el manejo de las cosas para que le salgan bien al que las usa, afirma que “ el mejor modo de predecir el futuro es crearlo ”.

Hay que arriesgarse, hay que perder el miedo a vivir. Hay que lanzarse, como decía antes Stephen R. Covey . Lo decía también Juan Pablo II , al asomarse por primera vez al balcón de San Pedro, nada más ser elegido Papa: “¡No tengáis miedo. Abrid las puertas a Cristo!” . Y en ese amor de totalidad que Él nos pide están incluidos todos los demás amores humanos nobles que podemos tener en la tierra: a los padres, a la novia, a los hermanos, a los amigos, a la esposa y madre, etc.

Porque Dios es el coprotagonista estelar y socio mayoritario en la empresa de vivir apasionadamente. No se puede hablar del hombre sin hablar de Dios: si el Cielo se vacía, la tierra se llena de ídolos. Y hay que contagiar esa alegría de vivir, esa esperanza, a los que nos rodean. Para eso tenemos que saber hablar de lo que creemos y de por qué creemos. Que estamos aquí con un destino concreto, demasiado emocionante como para dejarlo pasar de largo. Como para no compartirlo a manos llenas.

Hay que ser optimistas, como lo eran los hombres de la Ilustración: pensaban que el espíritu humano tiene un poder enorme, que le hace ir siempre hacia delante. ¿No hemos suprimido la esclavitud, una vieja institución que hunde sus raíces en tiempos arcaicos y que sirvió de base a todo el modo de producción esclavista? ¿No se ha llegado a eliminar la pena de muerte en la mayoría de los países desarrollados? Oscar Wilde , que no era ningún revolucionario, decía que “ la historia era un desembarco en sucesivas utopías ”.

Si a esto le añadimos que Dios, que nos ha creado, es bueno, el resultado no puede ser verlo todo negro. Los problemas –nuestras limitaciones personales, que son reales–, están para ser enfrentadas y superadas. “ Vivir es eso: estar todavía a tiempo ”, comentaba el famoso guitarrista Narciso Yepes . Si nuestros antepasados se hubieran rendido, pensando en un destino ciego o sólo en porvenires negativos, no estaríamos nosotros aquí. No hay que amargarse la vida y pasar el tiempo sufriendo. Es preciso aceptarnos como somos, de frágil barro de botijo. Tenemos que cambiar de actitud, pensando que hasta un objeto con un mecanismo tan sencillo tiene una gran utilidad para el hombre. Simplemente con cambiar de actitud, la vida puede ser feliz o ser un desastre. Si se puede vivir feliz, ¿por qué no hacerlo?

Hay que perder el miedo a vivir, aunque sea yendo a contrapelo. “ A semejanza de los soldados de Napoleón, llevas en la mochila el fajín de general ”, escribió Santiago Ramón y Cajal . No hay que temer el mañana, como si sólo nos fueran a acontecer catástrofes. Hay que tener la mentalidad del corcho que, pase lo que pase, siempre flota. Por el río. Y, al final, como dice el poeta, “… todos los ríos van a dar a la mar ”, y se convierten en océanos sin fin, anchurosos y plenos de vida. La muerte es el único pórtico de nuestra inmortalidad.

Luis Olivera
Escritor y periodista

www.arvo.net

Comentarios
12 Comentarios en “Cómo lucha contra el vacío existencial”
  1. Marcelo Dijo:

    En esta línea muy buena que usted presenta el sentido de la vida hay varias grabaciones en http://www.jorgenardi.com.ar

  2. Marcelo Dijo:

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  4. Freddy Alvarez Dijo:

    Buenos dias, Es hermoso, encuentra.com, con Dios, aunque no pude ver el video pero se que es constructivo de acuerdo a los nueve comentarios.Pidamos al señor su protección y bendiciones para mi esposa , hija y todos quienes tengan estos contactos.Que Dios los bendiga siempre.

  5. Sonia Vigil Dijo:

    Buenos días,es tan gratificante recibir estos mensajes que mas allá de enriquecernos espiritualmente, en lo personal me invitan a compartir con mis seres queridos y a darle un sentido importante a mi vida al hacerlo, Gracias y Dios Bendiga a quienes participan en diferentes maneras en esta noble labor.

  6. Georgette Dijo:

    muy buen articulo

  7. Carla Dijo:

    legal

  8. Ingraham Dijo:

    No soy muy docta en libros\artículos de psicología, superación y los de religion los he dejado un tanto de lado (espero no se me juzgue por ello pero debo confesar que por lo general evito este tipo de lecturas por resultarme sosas y con pocos fundamentos, ya que tienen la tendencia a ciclar toda explicación en el amor per se, sin ningún más razonamiento y/o fundamento un tanto mas humano). Por casualidad me topé con esta lectura y debo confesarle al autor que me agrada la manera en q toma el tema e incluso me ha dejado haciendo una introspección q hacía tiempo no tenia, Saludos y gracias.

  9. sav Dijo:

    Gracias.

  10. ana Dijo:

    MI vida no tiene sentido, miro hasta donde estoy ahora y siento que no he logrado nada; solo frustaciones. Camino por la vida atada a una dura piedra llamada apatia y nadie sabe, nadie se da cuenta que me emabarga una terrible depresion.
    Amo a Jesus y a él mismo le pregunto porque me siento como una hoja seca que la lleva el viento…como podré duplicar mis talentos si no le encuentro sentido a nada????

  11. Rommel Dijo:

    Sirve de algo ser feliz en un mundo de INFELICES MORTALES,amargados por su propia maldad,empecinados en destruir todo,y avanzar a ciegas en sus vidas,disque dandose la mano hipocritamente?
    Absurdo,d q vale creer en Dios si no lo vemos?
    Donde esta Dios en toda tu vida?
    Q es DIOS para usted SI TODO ES MALDAD EN LA VIDA
    Sirve de algo creer en DIOS en el mundo moderno,donde TODO ES PODER?

  12. Marta Dijo:

    Muy buen artículo. Nos tenemos q recordar a menudo, todo lo que podemos hacer. Darle sentido al día a día. Es verdad q los problemas nos agobian, pero mientras estemos vivos, debemos buscar trascendenciay mirar la vida con amor. En el Misterio de la Cruz, tvislumbramos el sentido a ese seguir adelante, pues siempre hay mucho que dar y mucha gente que nos espera.




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