Una familia sin Dios, un fracaso seguro
Así como no puede dejarse a un hombre sin alimento, es impensable dejar a la familia sin Dios. En más de una ocasión escuchamos las arengas que recibe un matrimonio desganado, cansado o poco amante. Muchas de esas veces nos decimos, cuando no es tal nuestro caso o lo hemos superado: ¿Acaso no soy yo […]










