¡Sáname, Señor!
La forma más elevada de la alabanza es la obediencia Comencemos por decir que la adoración está reservada sólo a Dios. Sólo Él es digno y no cualquiera de sus siervos (Ap 19, 10). No debemos adorar a los santos, ángeles, creaturas, etc. La palabra adorar proviene del término adoris del latín formado por el










