¿Con qué se queda?
Columna olímpica 10.8.12 Uno se preguntaría: ¿Vale la pena esperar cuatro años para presenciar los Juegos olímpicos? Seguro estoy que tienen que existir los amargosos de siempre para decir que no, pero estoy convencido que el grueso de los mortales daremos una respuesta afirmativa. Al evento veraniego concurren los mejores deportistas del orbe. Quizá haya […]
