El valor de los remiendos
“Alegraos y regocijaos” (13) Para saber Cuentan de un joven orgulloso que nunca aceptaba haberse equivocado. Lo apodaban “el Chili”. En una ocasión tomó el autobús. En vez de acomodarse en un asiento libre, se empeñaba en permanecer de pie. El conductor le aconsejaba que se sentara, pues corría peligro de caerse. Pero respondía: “El
