El vestido mágico

En un lejano país, hace ya muchos años, vivía un rey llamado Carambolo II, era muy gordo y muy rico y se ocupaba de celebrar muchas fiestas y banquetes. Un día apareció en su reino un Mago y le dijo al rey que era capaz de fabricar maravillosas telas jamás vistas, y tenían la cualidad de ser invisibles para todos aquellos que fueran tontos.

Así que el rey le ofreció oro, plata y piedras preciosas para que le fabricase un precioso traje. El Mago se encerró en sus habitaciones y comenzó a trabajar.

El rey impaciente, al cabo de los días, comenzó a enviar a sus ministros para comprobar como iba el trabajo. Pero ninguno consiguió ver nada, así que cuando volvían a Palacio, temerosos de que el rey se pensara que eran tontos de capirote, mentían y decían que el trabajo iba muy bien y que resultaba precioso.

Por fin un día, el Mago mandó decir al rey que el vestido estaba terminado, así que Carambolo II reunió a la Corte y se encaminó a la casa del Mago. De un cofre magnífico, sacó el Mago el vestido, y después de quitar la túnica al rey dejándolo desnudo, hizo como si le colocara encima la maravillosa tela. Pero el rey Carambolo II no consiguió ver nada por más que se esforzaba en mirar, así que decidió hacer como si de veras viera el vestido.

El rey se paseaba por las calles mientras todos decían que el vestido era magnífico. Y únicamente los niños dijeron la verdad, y lo pasaron muy bien, riéndose y gritando llenos de alegría. "¡El rey va en calzones! ¡El rey va en calzones!". Mientras, pensaban que Carambolo II era un hombre lleno de humor y simpatía.

0 pensamientos sobre “El vestido mágico

  1. Es un cuento sabio, que sigue siendo actual. Que fácil es que nos hagan ver lo que no existe, con razones falsas, y por temor al ridículo, que dificil es decir que es mentira.

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