La alegría del amor

Laalegriadelamor.encuentra.com.intEn estos tiempos en los que hay de todo menos tiempo, lo más importante deja de serlo ante lo que se presenta como urgente. La vida diaria nos hace esmerarnos en una y mil cosas, la casa, el trabajo, el colegio, el super, la comida, las clases extra, los compromisos sociales, etc.

Tenemos miles de pendientes, cargamos con algunos del pasado que no hemos podido realizar, otros que surgen en el momento y muchos también en miras hacia un futuro próximo, que, aunque no ha llegado, y a ciencia cierta, no sabemos si llegará, vivimos atareados, tanto, que se queda a un lado aquello por quienes hacemos las cosas.

La familia es un don, un regalo y no me dejarán mentir, los papás y las mamás hacemos todo por nuestros hijos, nos desvivimos por ellos para que nada les falte…

¿Un sueño hecho realidad?

Cuando tu, esposo te casaste con tu esposa, y tu, esposa te casaste con tu esposo, tenían tantas ilusiones por formar una familia, se imaginaron seguramente muchas veces en una casa, contentos, con sus hijos y hasta una mascota talvez, con una sonrisa en los labios, todos juntos, jugando en el jardín, comiendo unas ricas hamburguesas, paseando por un parque… Ah qué tiempos aquellos en los que soñaban con tanta alegría cosas tan hermosas… y hoy al pasar de los años, más que un sueño, la realidad parece ¡Una pesadilla! Porque no hay tiempo, hay muchos deberes, largas jornadas de trabajo y de plano ya no se ven pero ni el polvo, esa familia feliz que pensaron con tanto amor formar, no es posible encontrarla en casa, porque cada uno vive su vida, porque no hay tiempo para verse, para comer, para platicar, menos para jugar y convivir. Más que un hogar esa casa es como un hotel, a donde van de pisa y corre, todos a horarios distintos, cada uno con su vida, cada uno en una carrera diaria que carecerá de sentido.

La familia es el centro

Queridos papás y mamás, si esto pasa en tu casa, es hora de hacer un alto, porque lo que hay no es una familia en todo el sentido de la palabra, sino un determinado número de personas que comparten solo un techo, literal.

La alegría del amor es antes que nada poner a la persona en el centro, todo lo demás, actividades, trabajo, diversión, tecnología, educación, todo debe estar al servicio de la persona. No es fácil, el mundo nos invita al exterior y no es malo, pero si no cultivamos el interior, se pierde y el tiempo no se recupera, pronto no se conocerán ni se reconocerán entre ustedes, miembros de familia.

Es momento de retomar el sueño, para realizarlo concretamente, primero las personas, luego las actividades que han de hacer de nosotros mejores personas.

Que nada les falte a tus hijos, nada. Principalmente que no les faltes tu, que no les falte una sonrisa, un saludo, un abrazo, una palabra de amor, de aceptación, de aliento; un oído que escuche, un hombro donde se recarguen… Que no les falte la alegría del amor.

Mtra. Rosario Prieto
Psicología Clínica
Persona y Familia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *