Casarme en tiempos líquidos

Casarme en tiempos líquidos: ¿controversia o valentía? 

«Quiero casarme y formar una familia». Una frase controversial para el mundo actual. Cada vez más jóvenes posponen o descartan el matrimonio

En una época en la que el romance suele ser objeto de ironía y el compromiso permanente despierta extrañeza, decir «quiero casarme» puede parecer casi una declaración contracultural. Las redes sociales están llenas de discursos que cuestionan el valor de las relaciones estables y celebran la autosuficiencia absoluta.

Sin embargo, a pesar de ese clima cultural, el deseo de amar y construir una vida con alguien sigue vivo en muchas personas. Tal vez por eso vale la pena preguntarse: ¿por qué algo tan humano como querer casarse parece hoy, para algunos, una idea polémica?

En México, el INEGI y Xataka señalan que las nuevas generaciones ya no ven al matrimonio como parte esencial para una vida plena, sino más bien las generaciones Z y  Millenial, ahora priorizan el desarrollo profesional, los estudios, viajes y el crecimiento personal antes que el compromiso del matrimonio.

El Auge Del Cinismo Romántico

Las marcas de ropa, así como las redes sociales, se han encargado de vendernos un cinísmo romántico que nos impulsa a ver a los hombres como enemigos e incluso compartiendo la idea de que tener novio puede ser vergonzoso, desde la idea de subir fotos con él, hasta el hecho de no querer tener un compromiso con la persona y casarse.

Y aunque en esa controversial búsqueda de un amor verdadero, la periodista Megan Dillon, analizó la dura realidad de ser un optimista romántico, porque el panorama de las citas puede llegar a ser sombrío, a causa de un vínculo real y la fragilidad en las relaciones.

Argumentando que «la fatiga de las apps de citas nos hace desear conexiones en la vida real, pero es difícil tener un encuentro casual en la fila de un café cuando todos están pegados a sus teléfonos».  Te puede interesar :Pareja: ¿cómo reconectarse con la otra persona después del trabajo?

El Matrimonio Vs. La Propia Independencia

La narrativa actual nos presenta la idea de que el matrimonio acaba con la independencia individual, presentando ambos casos como incompatibles, debatiendo que el matrimonio acaba con los proyectos personales y la libertad de la persona. Sin embargo, no se trata de acabar con los proyectos personales sino unirlos a un proyecto de pareja, en donde ambos puedan seguir creciendo juntos.

Megan Dillon expresa en uno de sus artículos que «querer una pareja no cancela la independencia, sino que puede enriquecer la vida personal».

Mientras que la visión cristiana nos comprueba que, «el matrimonio no anula a la persona, sino que la llama a un amor más pleno y maduro».

Amar En Tiempos Líquidos

Aún cuando nos enfrentamos a la dificultad de encontrar un amor para toda la vida y ante la idea contracultural de querer casarse, el anhelo de amar y ser amados permanece en el corazón del ser humano.

Lo vemos en los encuentros a través de las apps de citas y en el entusiasmo por encuentros espontáneos, la búsqueda de encontrar a alguien interesante que comparta las mismas metas, así como el deseo de amar y ser amado no desaparece, incluso cuando la cultura lo ridiculiza.

Amar Es La Mejor Decisión

En una cultura que muchas veces desconfía del compromiso y se burla del romanticismo, querer amar para siempre una persona puede parecer ingenuo. Sin embargo, quizá sea todo lo contrario. Apostar por el matrimonio implica entregarse y saber que cada día el amor puede crecer, madurar y sostenerse en el tiempo.

Tal vez por eso, en medio de una época marcada por lo desechable, elegir el matrimonio no sea una idea pasada de moda, sino una de las decisiones más valientes y esperanzadoras que una persona puede tomar.

Por Karen Hutch 
es.aleteia.org

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio