Padre José Martínez Colín

Biblia y Tradición | El teléfono descompuesto

1) Para saber

Solía haber un juego llamado “Teléfono Descompuesto” que consistía en que una persona le decía una frase en secreto a otra. Esta a su vez se lo comunicaba en secreto a una tercera. Y así sucesivamente. Cuando se llegaba al último jugador, éste decía la frase que escuchó y se comparaba con la frase original, sorprendiendo la deformación que había sufrido la idea original. Es difícil mantener una idea a lo largo del tiempo: a veces se añaden y otras se suprimen cosas. Ante esta dificultad, ¿cómo es posible que en más de dos mil años las enseñanzas de la Iglesia no hayan cambiado? La respuesta nos la da el Papa León XIV al continuar su reflexión sobre la Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano ll.

Recuerda el Papa que Jesucristo antes de ascender a los cielos dejó un mandato a los discípulos de enseñar a todos los pueblos la verdad dicha por Él. Pero con el paso de los años, ¿cómo van a comprenderlas para no deformar su mensaje? Nuestro Señor lo explica: «El Espíritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, os enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho. […] Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará a la verdad completa» (Jn 14,25-26; 16,13). Con su ayuda, no solo se mantienen las verdades, sino que han crecido y progresado, comprendiéndolas cada vez más mediante la reflexión, la oración y el estudio. Por ello «la Iglesia, en su doctrina, en su vida y en su culto, perpetúa y transmite a todas las generaciones todo lo que cree» (Lumen gentium).

2) Para pensar

Siendo la Biblia un libro inspirado y que contiene verdades muy profundas, no hay que olvidar que Dios, quien es su Autor principal, nos habla a cada uno en lo personal a través de ella. Por ello, no se ha de leer sólo como un libro que nos transmite información, sino como alguien que nos habla.

Antes de ser Papa, el beato Juan Pablo I, siendo Patriarca de Venecia Albino Luciani solía predicar con sencillez, de tal modo que algunas personas le criticaban la ingenuidad de sus ejemplos. Pero les respondió: “La Palabra de Dios no es más que una carta. Mi madre, cuando el cartero le traía una carta de mi padre, que trabajaba en Alemania, la abría con ansia, la leía y la releía; luego, corría a contestarla y enseguida la echaba al buzón. Esto es la Palabra de Dios, la carta de una persona que se ama, que se espera; la leemos para hacerla nuestra y contestarla enseguida”

3) Para vivir

Así como Dios lo que ha revelado se ha recogido de forma escrita en la Biblia, también lo que ha hecho de modo oral está en la llamada Tradición. Dice la Constitución del Concilio: «la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma divina fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin» (DV, 9).

Esa Revelación, contenida en la Tradición y en la Sagrada Escritura, ha sido entregada en la Iglesia, la cual la custodia y la interpreta correctamente, teniendo el deber de conservar el contenido y transmitirlo intacto. El Espíritu Santo nos asistirá para comprender su Palabra y nos guiará en nuestra vida. (articulosdog@gmail.com)

13 de febrero de 2026

::::::: Da click aquí para encontrar más de mis reflexiones::::::::

Compra mi libro «Para saber, para pensar, para vivir

………………………….

Padre José Martínez Colín: Ingeniero en Sistemas por la UNAM, Licenciado en filosofía por la Universidad Panamericana y Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra.

Capellán del Colegio Chapultepec en Culiacán.

Lleva más de 20 años dando clases sobre todo de Lógica y Gnoseología en el Seminario de Culiacán.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio