Los modales nunca pasan de moda pero, ¿qué tan importante son en una relación de pareja? En este artículo encontrarás algunas pautas a considerar
Cuando una pareja atraviesa la etapa del enamoramiento, ve todo -o casi todo- bien en la relación, incluso aquellos aspectos con los que no están tan de acuerdo pero, ¿qué hay de los pequeños gestos del día a día llamados modales?
Un «por favor», un «gracias», llegar temprano a una cita o simplemente escuchar con atención pueden parecer detalles mínimos, pero en realidad son la base del respeto y la armonía. Entonces, ¿siguen siendo importantes los modales en una relación o son costumbres pasadas de moda? ¿Hay un problema si la pareja no tiene los mismos modales?
La coach y autora Alison Cheperdack, especialista en etiqueta y protocolo para parejas, comparte que la manera en la que podemos abordar la discrepancia en los modales puede ser acercándose a la persona fraternalmente:
«En lugar de decir: ‘Siempre llegas tarde’, intenta decir: ‘Para mí es muy importante que seas puntual porque me hace sentir valorado’. Eso transforma la conversación, pasando de una lista de faltas a una expresión de lo que te hace sentir querido».
Los acuerdos en la pareja
Cualquiera que sea el punto a tratar, es importante crear acuerdos, señala Alison. Es decir, escuchar a otro y abordar el tema de los modales en la pareja, pero con flexibilidad.
«Después de todo, la etiqueta se trata de respeto, y el respeto comienza con escuchar las necesidades del otro».
– Alison Cheperdack
Hacer parte, sin cambiar la esencia
Si bien, no podemos cambiar a la persona en su totalidad y hacerla a nuestro modo, hay cosas que se pueden acordar con el fin de llevar una sana convivencia y complementarse entre ambos.
Compartan entre ustedes las tradiciones familiares que cada uno tiene y la importancia que hay para ambos en cada una de ellas, de modo que los dos puedan llegar al acuerdo de respetarla y llevarla a cabo, «sin avergonzar al otro», explicó Alison.
En definitiva, los modales son mucho más que palabras bonitas: son una forma de cuidar el vínculo. Tratar bien a la pareja, incluso en los momentos difíciles, es una manera de decir «te respeto» y aún así «te elijo» todos los días. El amor puede nacer del corazón, pero se mantiene vivo en los detalles.
Por Karen Hutch

