Letanía de San José
Especialmente, “la Iglesia nos anima a prepararnos para la hora de la muerte, … confiándonos a San José, patrono de la buena muerte.”[1] Señor, ten piedad, Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad, Cristo, ten piedad. Cristo, óyenos, Cristo, óyenos. Cristo, escúchanos, Cristo, escúchanos. Dios Padre celestial, Ten piedad de nosotros. Dios Hijo Redentor del mundo, […]
