VI Estación. Una piadosa mujer enjuga el rostro de Jesús
– No hay en él parecer, no hay hermosura que atraiga las miradas, ni belleza que agrade. Despreciado, desecho de los hombres, varón de dolores, conocedor de todos los quebrantos, ante quien se vuelve el rostro, menospreciado, estimado en nada (Is LIII,2- 3). – Y es el Hijo de Dios que pasa, loco… loco de […]
VI Estación. Una piadosa mujer enjuga el rostro de Jesús Leer más »
