Santoral 10 de junio | Santa Margarita de Escocia, Santa Olivia y Beata Ana María Taigi

Santa Margarita de Escocia (1045-1093) 

Patrona de Escocia, esta reina pertenecía a la familia real inglesa, pero cuando huían de los normandos que invadieron el país, una tempestad llevó el barco hasta las costas de Escocia, donde se quedaron a vivir en el palacio del rey Malcolm III, quien no tardaría en enamorarse y casarse con la joven Margarita. 

Tuvieron seis hijos y dos hijas, y en la corte más bien bárbara de este rey, cazador y guerrero, la vida de Margarita distó de ser fácil. Tuvo un perseverante esfuerzo en civilizar aquella Escocia ruda y aislada, desde la urbanidad en la mesa hasta la dulcificación de las costumbres,  el aumento en la piedad y la generosa limosna.  Su santidad estriba en convertir la vida cotidiana de esposa, madre y reina en un abnegado y discreto servicio a Dios y a los que la rodeaban.

Santa Oliva u Olivia  (Siglo IX)

Esta santa tiene la particularidad de ser venerada tanto por los cristianos como por algunos musulmanes. De hecho, la mayor mezquita de Túnez era también conocida como “la mezquita de Oliva”.

Según se dice, Oliva era una niña cristiana de trece años que fue raptada en su casa de Palermo por los piratas tunecinos.  Los moros pensaban matarla, pero se arrepintieron  cuando averiguaron que la niña tenía sangre real. Olivia tenía el don de curar las enfermedades de quienes recurrían a ella.  La llevaron a un bosque con la esperanza de que la devoraran las fieras, pero Olivia se hizo amiga de todos los animales.  Además convertía al cristianismo a los cazadores que ahí se encontraba. La devolvieron a Túnez para matarla pero siempre lograba convertir a sus verdugos, al ver las torturas terribles que sufría con entereza y de las cuales salía incólume. Por fin le cortaron la cabeza, y se dice que se vio subir al cielo su alma en forma de blanca paloma.

Beata Ana María Taigi, madre de familia (1769-1837)

Nació en Siena, Italia, de una familia que cayó en la pobreza más absoluta. A los doce años, Anita era empleada en una lencería y a los dieciocho trabajaba como empleada doméstica. Tres años después se casó con Doménico Taigi, mayordomo del palacio Chigi. Tuvieron siete hijos, y además debieron acoger a los parientes de Anita. “Con los seis escudos que ganaba al mes- decía su marido-hubiéramos muerto de hambre.  Gracias a las oraciones de mi esposa, nunca nos faltó nada; por eso la dejaba rezar todo lo que quería y no me preocupaba de nada más”.  Tanto el marido como su padre tenían arranques de mal humor y caprichos insoportables.  Anita evitaba contradecirles y calmaba la tormenta con sus palabras complacientes.  Era dulce, afectuosa, ordenada en el trabajo y muy alegre. Educó de forma excelente a sus hijos.  Todos ellos atestiguaron que habían tenido una infancia feliz y vivieron como buenos cristianos. 

Beato Eduardo Poppe (+1924)

Sacerdote belga, capellán castrense, apóstol de la Eucaristía, beatificado el 3 de octubre de 1999.

*  Pídele a María, que nos perdonó a todos el haber sido la razón de la Pasión y Crucifixión de su Hijo, que te ayude a quitarte hoy un resentimiento.  

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