Santoral 1 de diciembre | San Eloy, Santa Florencia, San Edmundo Campion …

San Eloy (588-660) 

Eloy era orfebre en París y el rey Clotario le mandó una buena cantidad de oro para que le hiciera un trono.  Eloy le mandó dos tronos, pues le había sobrado oro y no quería apropiárselo.  Quedó el rey gratamente sorprendido y lo nombró “monetario mayor” encargado de acuñar todo el dinero del reino.  A la muerte de Clotario, Eloy se convirtió en consejero y amigo del rey Dagoberto I, llamado el Salomón de los Francos. Este rey  permitía a San Eloy hacer todas las obras de caridad que quisiera:  rescatar prisioneros, liberar esclavos, fundar monasterios, etc.  

Dos años después de la muerte del rey, Eloy fue ordenado sacerdote y pronto llegó a ser obispo de Noyon-Tournal, donde fue muy amado por sus feligreses y convirtió a una gran cantidad de paganos prisones del norte de su diócesis.

Santa Florencia (siglo VI)

Nació en una familia cartaginense y sus tres hermanos también fueron canonizados:  Leandro e Isidoro, que fueron obispos de Sevilla, España, y Fulgencio que fue obispo en Túnez.

San Edmundo Campion (+1581)

Nació en Londres, Inglaterra, y concluyó sus estudios en Oxford con honores.  Fue tan favorecido por la reina Isabel I, que prestó juramento contra la Iglesia católica y fue consagrado diácono anglicano.  

Los sufrimientos de los católicos en Irlanda, el sacrificio del mártir Storey y el estudio de los Padres de la Iglesia le abrieron los ojos.  En Bélgica se dedicó al estudio de la teología.  Peregrino penitente, recorrió a pie el camino hasta Roma, en donde ingresó a la Compañía de Jesús.  

Fue enviado a Praga donde predicaba con gran elocuencia y el emperador  permanecía sentado a los pies de su púlpito, pero Edmundo anhelaba regresar a Inglaterra, donde la Iglesia sangraba por millares de heridas.

Recibió por fin orden de prepararse para una misión secreta.  De dos en dos, él y sus hermanos jesuitas, cruzaron el Canal de la Mancha, y vestidos de comerciantes, visitaban y administraban los sacramentos a los pocos católicos que quedaban. 

Edmundo empezó a distribuir volantes y se atrevió a enfrentarse a los catedráticos anglicanos en un debate público.  Fue detenido y conducido a la Torre de Londres.  El conde de Leicester trató de convencerlo personalmente, y al no lograrlo, la misma reina Isabel hizo el intento de presionarlo, pero Edmundo Campion, con respeto pero con gran seguridad declinó sus ofrecimientos de perdón si apostataba. 

El 1º de diciembre de 1581, acompañado de dos hermanos sacerdotes, terminó su vida en la horca,  gritando “Muero fiel a la Iglesia Católica”.

Beata María Clementina Anwarité (1939-1964)

Nativa de Zaire, perteneció a la Congregación de la Sagrada Familia.  En los trágicos años de las revueltas, sobre todo en 1964, fueron asesinadas 20 monjas.  María Clementina era la más joven y la única africana.  El coronel Pierre Olombe ordenó su muerte porque no quiso ella acceder a convertirse en su concubina. Como se encontraba drogado, este hombre la asesinó a cuchilladas, mientras ella gritaba:  “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen!”.

Cuando al coronel se le pasaron los efectos de la droga, pidió perdón a las religiosas de la Congregación de María Clementina, y ellas dijeron que le perdonaban, que le pidiera perdón a Dios. 

* La honradez no siempre tiene su premio aquí en la tierra, pero siempre lo tiene en el cielo.  Revisa hoy tus tratos de negocios con clientes, patrones, empleados, gobierno, servidores públicos, etc.,  para ver si efectivamente son todo lo honrado que debieran ser.

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