Luis Armando 26/06/2012 a las 06:56Abandonémonos en manos de Dios y no en las de los hombres, pues así como es de grande su amor hacia nosotros, así de grande es su misericordia… Responder
Abandonémonos en manos de Dios y no en las de los hombres, pues así como es de grande su amor hacia nosotros, así de grande es su misericordia…