40 días cerca de Jesús: costado abierto
Tenemos que mirar a Cristo crucificado, hacerlo presente en nuestra vida, vivir mirándolo a Él. Debemos permitirle que use nuestras manos, hacer que Él se encarne en nuestra vida. Pidamos a Nuestra Madre que sea Ella quien nos acerque a su Hijo. Contemplar a Jesús en la cruz nos lleva a comprender que nos ama





