3 comentarios en “De la prudencia en las acciones”
Luis+Armando
Señor… enséñame a ser humilde y sincero conmigo mismo; solo así podré darle entrada a Tu Palabra; haz que mis oídos estén prontos a Tu Voz y así estar pronto a seguir tus designios… Amén…
Señor… enséñame a ser humilde y sincero conmigo mismo; solo así podré darle entrada a Tu Palabra; haz que mis oídos estén prontos a Tu Voz y así estar pronto a seguir tus designios… Amén…
Humildad… Humildad… Humildad… Señor, enséñame a ser Humilde y presto a seguir tus pasos para servir a nuestros semejantes… Amen.
En verdad ser prudente es un triunfo, evitemos hablar mucho porque eso si nos lleva a cometer líos o problemas a los que nos rodean, un abrazo.