La limpieza del corazón en 40 días

Estos días donde toda la iglesia, tú, yo, que somos hijos de Dios y soldados del Reino de Dios nos unimos en devota oración, son muy importantes para hacer una limpieza profunda de nuestros rencores, amarguras y tristezas. Los llevamos en el corazón acumulados y amontonados, quizá ya demasiado tiempo.

Los 40 días sirven para profundizar no sólo en quién era el Señor, sino también en meditar sobre el gran amor de nuestro padre Dios y el sí de su santísima madre, la siempre Virgen María.

Piensa hoy en la relación de verdadero y ejemplar amor entre el padre y el hijo, la Santísima Virgen y el Ángel, ella y San José y la forma en que cada uno tenía de relacionarse. Al ser cristianos, es nuestro deber profundizar en todo este misterio bajo la luz del Espíritu Santo. Él es quien con su sabiduría nos ayudará a comprender por qué ser cristiano significa ser guardián, protector, restaurador de relaciones y, sobre todo, TEMPLOS DEL DIOS VIVO.

Esto no es algo que se lleve a cabo fácilmente ya que humanamente parecería normal que los hermanos se peleen entre ellos, esposos se divorcian y amigos se dejan de hablar. Para un cristiano esto no es así y por ello en estos días cada uno se puede preguntar:

–¿Cómo andan mis relaciones con los demás?

–¿Qué llevo en el corazón?

–¿Qué quiero sacar?

–¿Quisiera perdonar a esta persona que hace tantos años me hizo daño?

–¿Cómo estaré imitando a Jesús si lo hago?

No dejes que estos cuarenta días pasen de largo sin dejar huella en tu alma. Esta primera semana es importante para trabajar en el restablecimiento de todas las relaciones rotas. Podría ser útil hacer una lista de resentimientos contra personas puntuales: Mamá, papá, hermanos, cónyuge, amigos, colegas, etc. Atreverse a mirarse en un espejo para ver si está tan claro que es la imagen de Jesús la que se ve ahí, o quizá esté tan empañado que es mi imagen egoísta que miro ahí.

Si esto se hace con valentía, sinceridad Dios te dará abundantes gracias para sacar todo ello del corazón y así impulsarte a restablecer relaciones con todos Incluyendo a los enemigos.

Por medio del perdón que les darás, establecerás el reino de Dios que es amor, bien, paz, y armonía en tu corazón.

Si todavía esto se te hace muy dificultoso, acércate a la santísima Virgen y ponte a dialogar con ella con mucha sinceridad, pues ella afortunadamente es quién más puede comprender tus luchas y deseos del corazón.

Anímate, estos días son para caminar junto a Jesús, sigue sus pasos en el desierto y no dejes de acompañarlo con el ayuno, la oración y la limosna que tanto le agrada a Dios, para el bien de tu alma y de todos tus hermanos y hermanas en Cristo Jesús.

Busca un sagrario y siente y conoce más a Jesús con la siguiente oración:

¡Alma de Cristo, santifícame!
¡Cuerpo de Cristo: sálvame!
¡Sangre de Cristo: embriágame!
¡Agua del costado de Cristo: lávame!
¡Pasión de Cristo: confórtame!
¡Oh buen Jesús: óyeme!
¡Dentro de tus llagas: escóndeme!
¡No permitas que me separe de Ti!
¡Del enemigo malo, defiéndeme!
¡A la hora de mi muerte , llámame!
¡Mándame a ir a ti!
¡Para que con tus ángeles y santos te alabé por toda la eternidad, así sea!

FIRMASHEILA

Sheila Morataya
Austin, TX
www.sheilamorataya.com
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