Todo comenzó con un grito: ¡Madre, tenemos hambre!

Ese grito fue escuchado por Bernarda Romo en Amatlán, Veracruz, un 4 de febrero hace casi 19 años, era un grito que salía de La Bestia (el tren de la muerte), el tren de carga donde los migrantes centroamericanos hacen el viaje para atravesar México y tratar de llegar a Estados Unidos.

Primero fueron dos señoras las que regalaron el “mandado” que acababan de comprar para amortiguar el hambre de los migrantes, y a lo largo de estas casi dos décadas, muchas otras mujeres se han encargado de cortar leña, comprar comida y cocinarla, para correr a entregarla cuando oyen el silbato del tren que va pasando por su comunidad.

La semana pasada, el presidente de México le dio el Premio Nacional de Derechos Humanos 2013 al grupo de Las Patronas, que toma su nombre de la comunidad donde viven junto a la vía del ferrocarril. El discurso de la patrona Norma Romero no tiene desperdicio y es una reflexión para cuestionar nuestra fe y compromiso para ayudar a tanta gente y cambiar realidades que nos interpelan.

El año pasado, el Premio Nacional de Derechos Humanos 2012, se le otorgó al Padre Solalinde, quién en el albergue Hermanos en el Camino de Ixtepec, Oaxaca, realiza una labor ejemplar de apoyo a los migrantes, escuchar y conocer sus testimonios es fundamental para entender el problema de la migración y las graves consecuencias que tiene para las personas.

Dos años consecutivos el Premio Nacional de Derechos Humanos para personas que hacen esfuerzos para apoyar a los migrantes debe llamar la atención sobre esta grave situación que no es exclusiva de México. En Mayo, el Papa Francisco fue a Lampedusa, Italia, a llorar y a pedir perdón por nuestra indiferencia frente al dolor y la sangre del hermano.

Que el testimonio de todos estos hermanos que buscan dar un taco al hambriento, dar albergue al peregrino, nos mueva a compromisos concretos por ayudar a quienes pasan por nuestra vida con hambre de cualquier tipo.

Los invito a que vean los videos y las fotos, y lean las ligas a las que hace referencia este catblog.


Oscar Fidencio Ibáñez Hernández
@OFIbanez

Casado, padre de 3 hijos, profesor e investigador universitario, y aprendiz de bloguero. Ingeniero Civil, Maestro en Ingeniería Ambiental y Doctor en política y políticas ambientales.

Mexicano, católico, autor entre otros textos de «El Espíritu Santo en tiempos de Twitter: Documentos del Concilio Vaticano II para tuiteros. Celebrando el #AñoDeLaFe»

Admirador de la Creación en todas sus dimensiones. Nací en La Misión de Nuestra Señora de Guadalupe de los Mansos del Paso del Norte (Hoy, Ciudad Juárez, Chihuahua).

9 pensamientos sobre “Las patronas

  1. La realidad nos «exige» responder; las obras que realizan las Personas han de motivar al espíritu dormido que mucho creyentes aún cuidamos no despertar. La Humildad del Servicio de las Patronas, transparente, se da Gratis, como en el Evangelio se nos anuncia: hay que «dar gratis»… Humildad… Profetas que alzan su voz en un desierto que le hace falta vida, gracias Dios mio por el Testimonio de estas Mujeres…

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