0 comentarios en “Benedicto XVI: El Señor ha resucitado verdaderamente”
Walter Villalobos
Saber descubrir el sentido de la inmortalidad, como nos lo hace saber el Papa, es la manera de construir desde el amor, que vence el propio yo -como ha de morir la semilla- y el fruto serán las almas que descubren el rostro de Cristo en ese ejemplo de vida que es fruto de la coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.
Saber descubrir el sentido de la inmortalidad, como nos lo hace saber el Papa, es la manera de construir desde el amor, que vence el propio yo -como ha de morir la semilla- y el fruto serán las almas que descubren el rostro de Cristo en ese ejemplo de vida que es fruto de la coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.
Saber descubrir el sentido de la inmortalidad, como nos lo hace saber el Papa, es la manera de construir desde el amor, que vence el propio yo -como ha de morir la semilla- y el fruto serán las almas que descubren el rostro de Cristo en ese ejemplo de vida que es fruto de la coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.
Saber descubrir el sentido de la inmortalidad, como nos lo hace saber el Papa, es la manera de construir desde el amor, que vence el propio yo -como ha de morir la semilla- y el fruto serán las almas que descubren el rostro de Cristo en ese ejemplo de vida que es fruto de la coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.
Saber descubrir el sentido de la inmortalidad, como nos lo hace saber el Papa, es la manera de construir desde el amor, que vence el propio yo -como ha de morir la semilla- y el fruto serán las almas que descubren el rostro de Cristo en ese ejemplo de vida que es fruto de la coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.
Saber descubrir el sentido de la inmortalidad, como nos lo hace saber el Papa, es la manera de construir desde el amor, que vence el propio yo -como ha de morir la semilla- y el fruto serán las almas que descubren el rostro de Cristo en ese ejemplo de vida que es fruto de la coherencia entre lo que se cree y lo que se vive.