LA VIRGEN DE GUADALUPE RECORRERÁ TODO EL TERRITORIO DE FILIPINAS

LA VIRGEN DE GUADALUPE RECORRERÁ TODO EL TERRITORIO DE FILIPINAS

MANILA, FILIPINAS, 13 de junio de 2026.— Con una solemne celebración presidida por el Cardenal José Fuerte Advíncula en la Catedral de Manila, comenzó oficialmente la peregrinación nacional de la Madre Peregrina Virgen de Guadalupe, una iniciativa que llevará su presencia a todas las diócesis de Filipinas durante los próximos cinco años.

Ante la imagen Madre Peregrina Virgen de Guadalupe el Presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr. consagró el país en dos ocasiones, primero en el Palacio de Malacañán y dos días después en la Catedral de Manila.

La peregrinación culminará el 12 de diciembre de 2031, fecha en que la Iglesia conmemorará el V Centenario de las apariciones de Santa María de Guadalupe a san Juan Diego en el Tepeyac.

La imagen peregrina es una obra escultórica realizada completamente a mano por el artista mexicano Jorge Ismael Rodríguez. Reproduce con gran fidelidad las dimensiones, colores, ojos, rasgos y detalles de la imagen original de Nuestra Señora de Guadalupe estampada en el ayate de san Juan Diego.

La imagen fue enviada como regalo de la Arquidiócesis Primada de México y de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe. Para su entrega viajaron a Filipinas Mons. Martín Muñoz López, Vicario General de la Arquidiócesis de México y miembro del Venerable Cabildo de Guadalupe, así como el Pbro. Pablo Arce Gargollo, uno de los promotores de esta iniciativa internacional.

Junto con la imagen fue entregada una carta del Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, dirigida al episcopado y al pueblo filipino. En ella destacó los profundos lazos históricos y espirituales entre ambas naciones.

«Envío mi más cordial saludo a todos mis hermanos obispos de la hermana nación filipina, que siempre ha estado estrechamente unida en la fe, particularmente con la Arquidiócesis de México, incluso desde los tiempos en que fue diócesis sufragánea de México», escribió el Purpurado.

El Cardenal Aguiar expresó además su deseo de que esta peregrinación fortalezca la fe, la esperanza y la reconciliación entre los pueblos, especialmente en un tiempo marcado por divisiones y conflictos.

La iniciativa forma parte de los preparativos hacia el quinto

centenario de las apariciones guadalupanas y busca acercar el mensaje de Nuestra Señora de Guadalupe a millones de personas en distintos países del mundo. Más que trasladar una imagen, el proyecto promueve una auténtica experiencia espiritual mediante celebraciones litúrgicas, procesiones, encuentros familiares y momentos de oración.

Una primera imagen peregrina inició su recorrido por Estados Unidos en noviembre de 2025, visitando numerosas diócesis y congregando a miles de fieles.

Uno de los elementos más significativos de esta iniciativa es la participación directa de los fieles. En cada lugar visitado, las personas pueden escribir peticiones, agradecimientos y oraciones en listones que posteriormente son enviados a la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México para ser depositados a los pies de la imagen original de la Virgen.

Tan sólo el pasado 10 de mayo de 2026 más de 260 mil listones enviados desde Estados Unidos fueron presentados a los pies de la Virgen que durante una celebración presidida por el Cardenal Carlos Aguiar Retes en la Basílica de Guadalupe. A partir de ahora, los fieles filipinos también podrán participar en esta experiencia espiritual. Es de esperarse que millones de listones, con mensajes de peticiones y agradecimientos de los filipinos, lleguen en los pròximos meses a la Basílica de Guadalupe.

La llegada de la Virgen de Guadalupe a Filipinas posee además un profundo significado histórico. Durante más de dos siglos y medio, el Galeón de Manila unió a México y Filipinas mediante intensos intercambios culturales, comerciales y religiosos. Asimismo, durante la época virreinal, la Iglesia en Filipinas dependió eclesiásticamente de la Arquidiócesis de México, un vínculo histórico que el Cardenal Aguiar recordó en su mensaje.

Hoy, siglos después, la Virgen vuelve a cruzar el océano Pacífico, no como parte de una ruta comercial, sino como Madre y Peregrina, fortaleciendo los lazos espirituales entre dos naciones profundamente católicas.

El objetivo de esta peregrinación es llevar un mensaje de esperanza, unidad y reconciliación a las familias y comunidades de Filipinas, invitándolas a redescubrir la cercanía maternal de María y a escuchar nuevamente las palabras que dirigió a san Juan Diego hace casi quinientos años:

«¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?».

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