El cuerpo de Cristo y la sagrada escritura
EL ALMA: 1. ¡Oh dulcísimo Señor Jesús! ¡Cuanta es la dulzura del alma devota, que se regala contigo en el banquete, donde se le presenta otro manjar que a su único amado, apetecible sobre todos deseos de su corazón! Seria ciertamente muy dulce para mí derramar en tu presencia copia de lágrimas afectuosas, y regar […]
