Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2022: “Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente…”

El Consejo de Iglesias de Oriente Medio, con sede en Beirut (Líbano), ha convocado al grupo de redacción de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2022 – Del 18 y el 25 de enero

“Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo”.

Mateo 2:2

El Consejo de Iglesias de Oriente Medio, con sede en Beirut (Líbano), ha convocado al grupo de redacción de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2022. El CMI y el Vaticano han publicado ahora el material en varios idiomas.

Las reflexiones analizan cómo los cristianos están llamados a ser una señal para el mundo de que Dios trae consigo la unidad. Procedentes de diferentes culturas, razas e idiomas, los cristianos comparten la búsqueda común de Cristo y el deseo común de adorarlo.

Aunque las iglesias y el pueblo del Líbano han sufrido las consecuencias diarias de una crisis política y económica persistente, y afrontaron la tragedia de la explosión en Beirut de agosto de 2020, que causó cientos de muertes y dejó heridas o sin hogar a cientos de miles de personas, los cristianos de diferentes iglesias del Líbano y los países vecinos han encontrado la fuerza espiritual para reunirse y preparar los recursos, dijo el Rev. Dr. Odair Pedroso Mateus, secretario general adjunto en funciones del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y director de su Comisión de Fe y Constitución.

“Nos invitan a volvernos hacia la estrella en el oriente y rendir culto juntos al Hijo de Dios encarnado”, dijo Mateus. “Estamos agradecidos a Dios y a ellos por este precioso don espiritual”.

Cristianos del Líbano, Siria y Egipto elaboraron el borrador local de los recursos. Como es tradición, fue finalizado por un grupo internacional con representantes del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos de la Iglesia Católica Romana y la Comisión de Fe y Constitución del CMI. Los recursos incluyen un servicio ecuménico de oración de apertura, reflexiones bíblicas, oraciones para ocho días y otros elementos de adoración.

Una reflexión señala que, en este mundo frágil e incierto, buscamos una luz, un rayo de esperanza desde lejos. “En medio del mal, anhelamos la bondad”, recoge la reflexión. “Buscamos todo lo bueno que hay en nosotros, pero la debilidad nos abruma y la esperanza nos falla. Nuestra confianza descansa en el Dios al que adoramos”.

La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos es una celebración ecuménica cristiana internacional que tiene lugar cada año en torno a Pentecostés en el hemisferio sur y entre el 18 y el 25 de enero en el hemisferio norte.

Cada año, se pide a los asociados ecuménicos de una región diferente que preparen los materiales.

Aunque sus orígenes se remontan a hace más de cien años, el octavario de oraciones dedicado ha sido encargado y preparado conjuntamente por la Iglesia Católica Romana y el CMI desde 1966, después del Concilio Vaticano II.


MATERIALES

CONTENIDOS

A los que organizan la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos
Texto bíblico para el 2022
Introducción al tema del año 2022
La preparación del material para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2022
Celebración ecuménica Instrucciones para preparar la celebración
Esquema de la celebración
Apéndice
Reflexiones bíblicas y oraciones para el Octavario
El Consejo de Iglesias de Próximo Oriente
Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos: Temas 1968-2022
Fechas señaladas en la historia de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos
Los textos bíblicos en español reproducidos en este folleto están tomados de la Biblia Traducción Interconfesional (BTI), Biblioteca de Autores Cristianos, Editorial Verbo Divino, Sociedades Bíblicas Unidas, Madrid 2008. Las abreviaturas de los libros de la Biblia también son las que se utilizan en la BTI.


A LOS QUE ORGANIZAN LA SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

La búsqueda de la unidad durante todo el año

En el hemisferio norte la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos se celebra tradicionalmente del 18 al 25 de enero. Estas fechas fueron propuestas en 1908 por Paul Watson para cubrir el periodo entre la fiesta de san Pedro y la de san Pablo, que tienen un hondo significado. En el hemisferio sur donde el mes de enero es tiempo de vacaciones, las Iglesias adoptan otras fechas para celebrar la Semana de Oración, por ejemplo, en torno a Pentecostés (sugerida por el movimiento Fe y Constitución en 1926), que también es una fecha simbólica para la unidad de la Iglesia.

Teniendo presente esta exigencia de flexibilidad, invitamos a utilizar estos materiales a lo largo de todo el año para expresar el grado de comunión que las Iglesias ya han alcanzado y para orar juntos con el fin de alcanzar la plena unidad querida por Cristo.

Adaptación del texto

Estos materiales se ofrecen dando por supuesto que siempre que sea posible se adaptarán para ser utilizados localmente. Al hacerlo, se deberán tener en cuenta las prácticas litúrgicas y devocionales locales así como el propio contexto socio-cultural. Tal adaptación debería hacerse a través de una colaboración ecuménica. En algunos lugares estas estructuras ecuménicas para adaptar los materiales ya existen; en otros, esperamos que la necesidad de que sean adaptados constituya un estímulo para la creación de estas estructuras.

El uso del material de la Semana de Oración

  • Para las Iglesias y las Comunidades cristianas que celebran juntas la Semana de Oración en un solo momento de oración, se propone un esquema de celebración ecuménica.
  • Las Iglesias y las Comunidades cristianas pueden igualmente incorporar a sus propias celebraciones oraciones y textos de la Semana de Oración. Las oraciones de la celebración ecuménica, del Octavario, u otras oraciones adicionales también pueden utilizarse según se considere oportuno en cada caso.
  • Las Comunidades que siguen la Semana de Oración en sus celebraciones cada día de la semana pueden usar el material propuesto para los ocho días.
  • Las personas que deseen realizar estudios bíblicos sobre el tema de la Semana de Oración pueden usar los textos bíblicos y las reflexiones ofrecidas para el Octavario. Estas reflexiones diarias pueden terminar con una oración conclusiva de intercesión.
  • Las personas que deseen orar en privado, pueden usar este material para focalizar sus intenciones, sintiéndose así en comunión con todos los que oran en el mundo por una mayor unidad visible de la Iglesia de Cristo.

TEXTO BÍBLICO PARA EL 2022

Mateo 2, 1-12

Jesús nació en Belén un pueblo de Judea, durante el reinado de Herodes. Por entonces llegaron a Jerusalén, procedentes de Oriente, unos sabios, que preguntaban:

– ¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo.

El rey Herodes se inquietó mucho cuando llegó esto a sus oídos, y lo mismo les sucedió a todos los habitantes de Jerusalén. Así que ordenó que se reunieran los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley para averiguar por medio de ellos dónde había de nacer el Mesías. Ellos le dieron esta respuesta:

– En Belén de Judá, porque así lo escribió el profeta:

Tú, Belén, en el territorio de Judá,
no eres en modo alguno la menor
entre las ciudades importantes de Judá,
pues de ti saldrá un caudillo
que guiará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes hizo llamar en secreto a los sabios para que le informaran con exactitud sobre el tiempo en que habían visto la estrella. Luego los envió a Belén diciéndoles:

-Id allá y averiguad cuanto os sea posible acerca de ese niño. Y cuando lo hayáis encontrado, hacédmelo saber para que también yo vaya a adorarlo.
Los sabios, después de oír al rey, emprendieron de nuevo la marcha, y la estrella que habían visto en Oriente los guió hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de alegría. Entraron entonces en la casa, vieron al niño con su madre María y, cayendo de rodillas, lo adoraron. Sacaron luego los tesoros que llevaban consigo y le ofrecieron oro, incienso y mirra.
Y advertidos por un sueño para que no volvieran adonde estaba Herodes, regresaron a su país por otro camino.

Biblia Traducción Interconfesional (BTI)

INTRODUCCIÓN AL TEMA DEL AÑO 2022  

Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo

(Mt 2, 2)

Según el Evangelio de Mateo (2, 1-12), la aparición de la estrella en el cielo de Judea es una señal de la esperanza que durante tanto tiempo el pueblo había aguardado. Es la señal que condujo a los Magos y a todos los pueblos de la tierra al lugar de la manifestación del verdadero Rey y Salvador. Esta estrella es un don, un signo de la presencia del amor de Dios para toda la humanidad. Para los Magos fue la señal de que un rey había nacido. Con su resplandor, guía a la humanidad hacia una luz más intensa, la nueva luz de Jesús, que ilumina a cada persona y nos introduce en la gloria del Padre y en su esplendor radiante. Jesús es la luz que ha entrado en nuestras tinieblas cuando se encarnó en la Virgen María, por obra del Espíritu Santo, y se hizo hombre. Jesús es la luz que traspasó las tinieblas del mundo cuando se anonadó a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte por nuestra salvación. De esta forma ilumina nuestro camino hacia Dios, para que podamos llegar a conocer al Padre y conocer el amor que nos tiene; el amor del que entregó a su Hijo único por nosotros, para que quien crea en él no llegue a perecer, sino que tenga vida eterna.

Los Magos vieron la estrella y la siguieron. Tradicionalmente los comentaristas han considerado las figuras de los Magos como un símbolo de la diversidad de los pueblos conocidos en ese momento, y un signo de la universalidad de la llamada de Dios representada en la luz de la estrella que brilla desde el Oriente. Igualmente la incansable búsqueda del recién nacido por parte de los Magos es expresión del hambre de verdad, bondad y belleza de toda la humanidad que, desde el comienzo de la creación, ha experimentado en su corazón el anhelo de Dios, deseando poder alabarlo. La estrella apareció cuando el Divino Niño nació en la plenitud de los tiempos. Anunciaba la tan esperada intervención salvífica de Dios, que dio comienzo con el misterio de la Encarnación.

Los Magos manifiestan la unidad de todos los pueblos deseada por Dios. Viajan desde países lejanos, y representan diversas culturas, impulsados por la misma hambre de ver y conocer al rey recién nacido, y juntándose en la pequeña casa de Belén, adoran con sencillez y ofrecen sus regalos. Los cristianos están llamados a ser una señal ante el mundo de la unidad que Dios trae consigo. Procedentes de diferentes culturas, razas y lenguas, los cristianos comparten una misma búsqueda de Cristo y un deseo común de adorarlo. La misión del pueblo cristiano es, por tanto, la de ser un signo, como la estrella, que guíe el anhelo de Dios de toda la humanidad hacia Cristo, y convertirse en mediación para que Dios lleve a cabo la unidad de todos los pueblos.

Los Magos rinden homenaje al Niño abriendo los cofres de sus tesoros y ofreciendo sus dones que, desde la antigua tradición cristiana, se han entendido como signos de la misma identidad de Cristo: oro por su realeza, incienso por su divinidad; y mirra presagiando su muerte.

La diversidad de dones, por tanto, es expresión de los distintos puntos de vista que cada tradición cristiana tiene de la persona y obra de Jesús. De manera que, cuando los cristianos se reúnen y abren sus cofres y sus corazones para rendir homenaje a Cristo, todos se enriquecen al compartir los dones de sus diversos puntos de vista.

La estrella surgió en el Oriente (Mt 2, 2). Desde Oriente sale el sol, y desde lo que hoy conocemos como el Próximo Oriente, vino la salvación de nuestro Dios, por su infinita misericordia, bendiciéndonos con el nuevo amanecer que viene de lo alto (Lc 1, 78). Pero la historia del Próximo Oriente se caracterizó, y aún hoy se sigue caracterizando, por conflictos y luchas, y está manchada de sangre y oscurecida por la injusticia y la opresión. Recientemente, a partir de lo que se conoce como la Nakba palestina (término árabe con el que se denomina el éxodo de la población árabe palestina en la guerra de 1948), la región ha padecido una serie de guerras y revoluciones sangrientas, así como el auge del extremismo religioso. La historia de los Magos también está marcada por la oscuridad, como el caso de la orden despótica de Herodes de asesinar a todos los niños de Belén y sus alrededores con menos de dos años (Mt 2, 16-18). La crueldad de este relato resuena a lo largo de la historia del Próximo Oriente y también en su complicado momento presente.

Fue en el Próximo Oriente donde la Palabra de Dios arraigó y dio sus frutos, y la cosecha fue de treinta, sesenta y hasta cien veces más. Y desde el mismo Oriente los apóstoles comenzaron a predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra (Hch 1, 8). El Oriente Próximo ha dado miles de testigos y mártires cristianos. Y, aún hoy en día, esta pequeña comunidad cristiana se ve amenazada, por lo que muchos de sus miembros se ven obligados a buscar una vida más segura y en paz en otros lugares. Como la luz del Niño Jesús, la luz del cristianismo del Próximo Oriente está cada vez más amenazada en estos tiempos difíciles.

Jerusalén es un símbolo importante para los cristianos, porque es la ciudad de la paz donde la humanidad fue salvada y redimida. Pero hoy en día la paz ha desaparecido de Jerusalén. Distintos partidos la reivindican, pero sin tener en cuenta a los demás. Incluso el culto y la oración en Jerusalén se han convertido en materia sobre la que se toman medidas políticas y militares. Jerusalén era la ciudad de los reyes, la ciudad en la que Jesús hará su entrada triunfal, aclamado como rey (Lc 19, 28-44). Por eso los Magos esperaban encontrar al nuevo rey recién nacido – según les había revelado la estrella – en esta ciudad real. Sin embargo, la narración nos dice que, en lugar de haber sido bendecida por el nacimiento del Rey Salvador, la ciudad de Jerusalén estaba envuelta en tumultos, al igual que hoy en día.

Hoy, más que nunca, el Próximo Oriente necesita una luz celestial para acompañar a su pueblo. La estrella de Belén es una señal de que Dios camina con su pueblo, siente su dolor, escucha su grito y le muestra su compasión. Nos asegura que, aunque las

circunstancias cambien y vengan terribles desastres, la fidelidad de Dios es infalible. El Señor ni duerme ni descansa. Camina al lado de su pueblo y sale a su encuentro cuando está perdido o en peligro. El camino de la fe es este caminar con Dios que siempre vela por su pueblo y que nos guía por las complejas sendas de la historia y de la vida.

Para esta Semana de Oración, los cristianos de Oriente Próximo han elegido el tema de la estrella que surgió en el Oriente por diversas razones. Son muchos los cristianos occidentales que celebran la Navidad, la fiesta más antigua, que también es la fiesta principal para muchos cristianos orientales. Es la fiesta de la epifanía, la revelación de la salvación de Dios a todas las naciones en Belén y en el Jordán. Este énfasis en la teofanía (la manifestación) es, en cierta forma, uno de los tesoros que los cristianos del Próximo Oriente pueden ofrecer a sus hermanos y hermanas de todo el mundo.

La estrella guía a los Magos haciéndolos pasar por el alboroto de Jerusalén, donde Herodes planea el asesinato de vidas inocentes. Todavía hoy en día, en varias partes del mundo, los inocentes sufren violencia y amenazas, y jóvenes familias han de huir de tiranos como Herodes y Augusto. En esas situaciones, los seres humanos buscan una señal que les confirme que Dios está con ellos. Buscan al rey recién nacido, rey de bondad, paz y amor. Pero, ¿dónde está la estrella que les guíe hasta él? La misión de la Iglesia es ser la estrella que ilumine el camino hacia Cristo, que es la Luz del mundo. Siendo estrella, la Iglesia se convierte en signo de esperanza en un mundo lleno de aflicción, y en signo de la presencia de Dios que acompaña a su pueblo en las dificultades de la vida. A través de la palabra y de la acción, los cristianos estamos llamados a iluminar el camino para que Cristo pueda revelarse de nuevo a todas las naciones. Pero las divisiones entre nosotros atenúan la luz del testimonio cristiano y oscurecen el sendero, impidiendo que otros puedan encontrar su camino hacia Cristo. Por el contrario, los cristianos unidos en la adoración a Cristo, abriendo los cofres de sus tesoros en un mutuo intercambio de dones, se convierten en un signo de la unidad que Dios desea para toda la creación.

Los cristianos de Oriente Próximo ofrecen estos recursos para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos siendo conscientes de que el mundo comparte muchas de las aflicciones y dificultades que ellos mismos experimentan, y de que anhela una luz que lo guíe en el camino hacia el Salvador, que es el único que vence las tinieblas. La pandemia mundial de COVID-19 y la consecuente crisis económica, y el fracaso de las estructuras políticas, económicas y sociales para proteger a los más débiles y vulnerables, han subrayado la necesidad global de que una luz brille en las tinieblas. La estrella que brilló en Oriente, en Oriente Próximo, hace dos mil años nos sigue llamando a acudir al pesebre, donde Cristo nace. Nos conduce allí donde el Espíritu de Dios está vivo y operante, a la realidad de nuestro bautismo, y a la transformación de nuestros corazones.

Después de encontrarse con el Salvador y adorarlo juntos, los Magos regresaron a sus países por un camino distinto, habiendo sido advertidos en un sueño. Del mismo modo, la comunión que experimentamos en nuestra oración compartida debe inspirarnos a regresar a nuestra vida, a nuestras Iglesias y a nuestro mundo también

por nuevos caminos. Transitar un camino distinto es una invitación al arrepentimiento y a la renovación de nuestra vida personal, de nuestras Iglesias y de nuestra sociedad. Seguir a Cristo es nuestro nuevo camino, y, en un mundo volátil y cambiante, los cristianos deben permanecer tan firmes y estables como las constelaciones y los planetas. Pero, ¿qué significa esto en la práctica? Servir al Evangelio hoy exige el compromiso de defender la dignidad humana, especialmente en los más pobres, los más débiles y los marginados. Exige por parte de las Iglesias transparencia y responsabilidad en sus relaciones mutuas y en su relación con el mundo. Esto significa que las Iglesias deben cooperar para proporcionar alivio a los afligidos, para acoger a los desplazados, para confortar a los abatidos y para construir una sociedad justa y honesta. Se trata de una llamada a que las Iglesias trabajen juntas, de manera que los jóvenes puedan construir un futuro conforme al corazón de Dios, en el que todos los seres humanos puedan experimentar la vida, la paz, la justicia y el amor. El nuevo camino entre las Iglesias es el camino de la unidad visible que buscamos con abnegación, valentía y audacia, hasta el día en que «Dios sea soberano de todo» (1 Co 15, 28).

LA PREPARACIÓN DEL MATERIAL
PARA LA SEMANA DE ORACIÓN
POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS 2022

El grupo internacional designado conjuntamente por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (PCPUC) y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias con el objetivo de preparar los textos de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos no pudo reunirse presencialmente debido a la pandemia, por lo que tuvo que trabajar los textos de manera telemática.

El PCPUC había confiado al Consejo de Iglesias de Próximo Oriente (en inglés: Middle East Council of Churches), con sede en Beirut (Líbano), la tarea de escoger el tema de la Semana de Oración de 2022 y preparar un borrador de los materiales. Eligieron el tema: «Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo» (Mt 2, 2). Más que nunca, en estos tiempos difíciles, necesitamos una luz que brille en las tinieblas, y esa luz que proclaman los cristianos se ha manifestado ya en Jesucristo.

En esta región del mundo donde los derechos humanos son habitualmente pisoteados por intereses políticos y económicos injustos, afectada por la actual crisis sanitaria internacional sin precedentes y que sufre por las pérdidas materiales y humanas a consecuencia de la grave explosión que devastó Beirut el 4 de agosto de 2020, el grupo ecuménico local ha hecho todo el esfuerzo necesario para presentar este trabajo fruto de la participación en los encuentros y reuniones online. Les damos las gracias de todo corazón y oramos por el crecimiento de la unidad entre los cristianos de Oriente Próximo, y para que estos textos contribuyan a favorecer la dignidad de la vida, la justicia y la paz para todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo y de los tiempos venideros.

Participantes en el Equipo Internacional

Rvdo. P. Martin Browne, OSB Abadía de Glenstal (Irlanda)
Sra. Anne-Noelle Clement Unidad Cristiana (Francia)
Rvdo. Anthony Currer Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (Vaticano)
Dr. Ani Ghazaryan Drissi Programa Ejecutivo del Secretariado de Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias [CMI] (Suiza)
Rvdo. Dr. Jo Wagner Grupo de Trabajo de las Iglesias Cristianas en Alemania (Alemania)
Dr. Hanne Lamparter Iglesia Luterana Alemana (Alemania)
Hna. Leticia Candelario López Fraternidad Misionera Verbum Dei (Singapur)
Rvdo. Dr. Odair Pedroso Mateus Director de Fe y Constitución – CMI (Suiza)
Rvdo. P. James Puglisi, SA Fraile del Atonement, Centro Pro Unione (Italia/EE.UU.)
Rvdo. Dr. Mikie Roberts Programa Ejecutivo para la Vida Espiritual – CMI (Suiza)
Dr. Clare Watkins Universidad de Roehampton (Inglaterra)

Participantes del Consejo de Iglesias de Próximo Oriente

Rvdo. P. Dr. Boulos Wehbe Iglesia Greco-Ortodoxa de Antioquía (Líbano) Rvdo. Dr. Rima Nasrallah Iglesia Nacional Evangélica (Líbano)
Rvdo. P. Dr. Roger Akhrass Iglesia Siro-Ortodoxa de Antioquía (Siria) Dr. John Daniel Sínodo Evangélico del Nilo (Egipto)
Sr Emily Tannous Iglesia Maronita (Líbano)
Rvdo. P. Gabriel Hachem Iglesia Católica Greco-Melquita de Antioquía (Líbano)

CELEBRACIÓN ECUMÉNICA

Instrucciones para preparar la celebración

Durante esta Semana de Oración por la Unidad, cristianos de muy diversas tradiciones y confesiones de todo el mundo se reúnen para orar por la unidad entre ellos. Los materiales y la celebración litúrgica de este año han sido preparados por el Consejo de Iglesias de Próximo Oriente. La selección de los textos bíblicos y litúrgicos se inspiran en la visita de los Reyes Magos al Rey recién nacido, como se describe en Mateo 2, 1- 12, en particular el versículo 2: “Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo”.

Se adjunta en el apéndice unas sugerencias para los cantos. Si durante la celebración hay cristianos del Próximo Oriente, sería bueno invitarlos a cantar algunos de estos himnos y canciones en su propio idioma. Dado que el uso de recursos digitales ha crecido en las celebraciones en los últimos años, se han incluido en el apéndice los enlaces de los vídeos online de la música. Estos himnos y canciones podrán ser sustituidos por otros más apropiados en función del contexto local.

Se deben preparar algunos materiales para la parte de la celebración titulada “Compartir la luz de Cristo”. Primero, se colocará un trozo de tela azul que evoque el cielo nocturno. En segundo lugar, una gran estrella que se colgará en la tela. Tercero, se prepararán pequeñas estrellas de papel para los adoradores. Dependiendo del contexto, se puede invitar a todos los participantes a colgar una estrella en el “cielo” (tela azul), como ofrenda al rey celestial. Como alternativa, se puede pedir a los representantes de las Iglesias que sean ellos los que coloquen las estrellas en nombre de los diversos grupos y comunidades que participen en la celebración ecuménica.

Las partes asignadas a un solo lector pueden ser distribuidas entre varios lectores. Del mismo modo, los textos que corresponden al presidente pueden ser leídos por otros clérigos o representantes de otras tradiciones y comunidades presentes en la celebración. Estos representantes pueden hacer juntos el envío y la bendición.

Esquema de la Celebración

P Presidente
L Lector
A Asamblea

Inicio

El clero y otros participantes entran en procesión mientras se canta o toca un himno oriental1.

Invitación a la oración

P En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

A Amén.

P Hermanos y hermanas, al reunirnos hoy para orar por la unidad visible de la Iglesia, nos unimos a los cristianos que viven su fe en cualquier rincón del planeta. Usamos los materiales preparados por el Consejo de Iglesias de Próximo Oriente, inspirados en la visita de los Reyes Magos al Rey recién nacido, tal y como se narra en el Evangelio según san Mateo: “Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo”. Fijemos nuestra mirada en la estrella que apareció en el Oriente, y dejemos que sea ella la que también nos guíe a nosotros.

Entremos con alegría en la presencia de Dios, dando gracias y poniendo ante el Señor a todos los enfermos, a quienes sufren, a los marginados, a los refugiados y a tantas personas desarraigadas de sus hogares. Lo hacemos con la certeza de que Dios puede disipar nuestras tinieblas con su luz. Y, al orar hoy por la unidad de la Iglesia, pedimos al Señor que también nosotros y nuestras comunidades seamos luces que guíen a los demás a Jesús, el Salvador.

P    Gloria a ti Padre Todopoderoso, que te has revelado en la creación y nos invitas a todos a entrar en tu presencia. Hemos visto la estrella de Jesús en nuestras vidas y venimos a adorarlo como lo hicieron los Reyes Magos. Hoy nos ofrecemos a él y le pedimos que envíe su Espíritu Santo sobre nosotros.

A      Únenos, Señor, a los que venimos del Norte y del Sur, del Este y el Oeste, a los jóvenes y a los ancianos, a hombres y mujeres, para que todos juntos nos postremos ante ti y te adoremos, reconociéndote como nuestro Rey celestial.

 

  1. Véase el Apéndice para sugerencias (p.18)

Himno

O Worship the King Adorad al Rey (p. 18)

Letanía de alabanza

P Te glorificamos, oh Señor, creador del cielo y de la tierra, porque colocaste las lumbreras en la bóveda del cielo. Separaste la luz de la oscuridad y distinguiste las estaciones y señalaste los días y los años. Llenaste el firmamento de estrellas.

¡Qué maravillosas son tus obras, Señor, los cielos proclaman tu gloria y el firmamento anuncia la obra de tus manos!

A    Te glorificamos, oh Señor.

P Te alabamos porque no nos abandonaste a pesar de nuestra desobediencia, sino que enviaste a tu Hijo que iluminó nuestras tinieblas convirtiéndose en nuestra luz y nuestra salvación. En él estaba la vida, y la vida era la luz para toda la humanidad. Y la luz brilla en la tiniebla.

A    Te alabamos, oh Señor.

P Te adoramos, Oh Señor, porque nos acompañas en medio de las dificultades de nuestra vida por el poder de tu Espíritu Santo. Iluminas nuestros caminos y nos das la sabiduría y la fe en un mundo de mentiras y dudas.

A    Te adoramos, oh Señor.

P Te damos gracias, oh Señor, por enviarnos al mundo para ser reflejo de esta luz que envuelve nuestras Iglesias y la diversidad de nuestras culturas, y para ser testigos de Jesús, el único Rey verdadero, ofreciéndole nuestras propias vidas.

A    Te damos gracias, oh Señor.

P Haz, Señor, que todos los pueblos se postren ante ti y te adoren. Muchas veces hemos preferido la oscuridad y tú, en cambio, nos has dado luz. Por eso, confesamos ante ti nuestros pecados, diciendo:

A Confesamos ante ti, Señor, que nos hemos alejado de tus caminos y hemos desobedecido tus mandamientos. Hemos deformado la maravillosa obra de tu creación y hemos malgastado sus recursos con nuestras prácticas consumistas. Hemos contaminado los ríos y los mares, el aire y el suelo, y hemos provocado la extinción de muchas especies.

(Silencio)

A   Hemos sido egoístas. Hemos antepuesto nuestras propias necesidades y las hemos hecho prevalecer por encima de nuestro compromiso con la justicia. Hemos levantado muros entre nosotros y hemos sembrado la semilla de la desconfianza hacia los demás.

(Silencio)

A Hemos hecho distinción de personas en función de su etnia, de su religión o de su género, y hemos sostenido que Jesús está de nuestra parte en la lucha contra el otro. Te pedimos perdón, oh Señor, por nuestros pensamientos y acciones. Acoge nuestro arrepentimiento.

(Silencio)

P     Dios Todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que enviaste a tu Hijo en la plenitud de los tiempos para redimir a tu pueblo, te pedimos que derrames tu misericordia sobre nosotros, perdones nuestros pecados y nos transformes en tu imagen gloriosa, de manera que podamos brillar como un faro de esperanza en medio de este mundo sufriente.

(Silencio)

P Dios Todopoderoso, escucha nuestras oraciones, ten misericordia de nosotros y perdona nuestros pecados.

A Te damos gracias, oh Dios, a quien alabamos con todas nuestras voces.

Canto: Trisagion2

¡Santo Dios!

¡Santo Poderoso!

¡Santo Inmortal, ten piedad de nosotros!

Salmo 8 (responsorial)

L Señor Dios nuestro, ¡qué grande es tu nombre en la tierra entera! Alzas tu gloria sobre los cielos.

A Y de la boca de lactantes y niños has hecho un baluarte frente a tus rivales para silenciar al enemigo y al rebelde.

L Miro al cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has fijado,

A   ¿qué es el mortal para que te acuerdes de él, el ser humano para que de él te ocupes?

L Lo has hecho algo inferior a un dios, lo has revestido de honor y de gloria,

A lo has puesto al frente de tus obras, todo lo has sometido a su poder:

L el ganado menor y mayor, todo él, y también los animales del campo, los pájaros del cielo, los peces del mar y cuanto surca los senderos de los mares.

A Señor Dios nuestro, ¡qué grande es tu nombre en la tierra entera!

 

     2. En el Apéndice (p. 21) se sugieren varias versiones de la tradición oriental y occidental.

Canto:

Tui Amoris Ignem3

Primera Lectura

Isaías 9, 2-7

Canto

Canto de luz4 (San Efrén)

Segunda Lectura

Efesios 5, 8-14

Aclamación evangélica

(cantada)

Lectura del Evangelio

Mateo 2, 1-12

Sermón

(Momento del silencio o himno)

Credo niceno (según la tradición de las Iglesias orientales)

Creo en un Solo Dios, Padre Todopoderoso,

creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,

nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz,

Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado,

de la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,

y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo

se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado

 

    3. Canto de Taizé. En el Apéndice se ofrece una versión en árabe (p. 20).

4. La traducción al inglés y el enlace a una grabación se pueden encontrar en el Apéndice (p. 19- 20).

en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado,

y resucitó al tercer día, según las Escrituras;

y subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre.

Y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre,

que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

Compartir la luz de Cristo

Sobre un trozo de tela azul oscuro colgado, que evoca el cielo nocturno, se coloca una gran estrella. Las estrellas de papel se situarán en un lugar accesible a los fieles, a quienes se invita a acercarse al lugar donde está la tela azul y añadir sus estrellas.

P Una estrella condujo a los Reyes Magos hasta Cristo. Hoy esta estrella es una señal de la presencia de Cristo, que se nos ha revelado y cuya luz resplandece sobre nosotros. Como los Magos, que siguieron la estrella hasta Belén, también nosotros hoy nos reunimos bajo esta estrella, y junto a ella ponemos nuestras propias estrellas en el cielo, uniendo así nuestros propios dones y nuestras peticiones por la unidad visible de la Iglesia. A medida que avanzamos hacia esa meta, pedimos al Señor que la unión de nuestras vidas sea un testimonio luminoso que permita que otros puedan llegar a conocer a Cristo.

Plegarias de intercesión

P Con fe y confianza, elevamos nuestra oración a Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo:

L Los Reyes Magos vinieron de Oriente para rendir homenaje y ofrecer la particularidad de los dones de sus culturas y países.

Oremos hoy por las comunidades cristianas de todo el mundo en la diversidad de sus cultos y tradiciones:

Señor, te pedimos que preserves estos tesoros, especialmente en aquellos lugares del mundo donde la presencia de los cristianos y su existencia son amenazadas por la violencia y la opresión.

A Oh, Señor, escucha nuestra súplica (recitada o cantada)

L Los primeros años de la vida del Señor estuvieron marcados por la violencia y la masacre bajo las órdenes del déspota Herodes. Oremos por los niños que viven en lugares del mundo donde aún hoy persiste la violencia, cuyas consecuencias son concretas y palpables:

Fortalece, oh Señor, los lazos de unidad y amor mutuo entre nuestras Iglesias y ayúdanos a cooperar y a dar testimonio de tu santo Nombre. Inculca en nosotros el deseo de trabajar sin cesar en la defensa de los oprimidos y los marginados. Aliéntanos a permanecer unidos en la búsqueda de tu Reino frente a la tiranía de los regímenes opresivos.

A    Oh, Señor, escucha nuestra súplica

L Después de la visita de los Magos, la Sagrada Familia tuvo que emigrar a través del desierto y se convirtió en refugiada en la tierra de Egipto.Oremos por todos los refugiados y las personas desarraigadas que habitan en este mundo:

Llena, Señor, nuestras vidas de hospitalidad hacia quienes han sido expulsados de sus hogares, y concédenos un espíritu de acogida hacia quienes buscan refugio.

A    Oh, Señor, escucha nuestra súplica

L El nacimiento de Jesús fue una buena noticia para todos, que logró reunir a personas de diferentes naciones y religiones en adoración al Santo Niño. Oremos para que el Señor premie nuestros esfuerzos en la búsqueda de la armonía y el diálogo con otras religiones:

Señor, danos la humildad y la paciencia para acompañar a los demás en su peregrinar desde el respeto que merecen sus propios caminos.

A    Oh, Señor, escucha nuestra oración

L Los Reyes Magos regresaron a su casa por un camino diferente. Oremos por nuestras Iglesias en este mundo cambiante:

Señor, ayúdanos a encontrar formas nuevas y creativas de seguirte y ser tus testigos para que el mundo crea.

A Oh, Señor, escucha nuestra oración

L  Cuando los Magos vieron al Santo Niño, se llenaron de una inmensa alegría.

Padre Celestial, haz que nuestros ojos estén siempre fijos en él para que no perdamos nuestro camino. Haz que permanezcamos unidos en el Señor Jesús, que es el camino, la verdad y la vida, y que nos enseñó a rezar con estas palabras:

A Padre nuestro… Himno

Envío y bendición5

 

     5. Basado en Efesios 5 y 6.

P Id ahora al mundo entero y vivid como hijos de la luz.

A Porque el reflejo de la luz se encuentra en todo lo que es bueno, justo y verdadero.

P No tengáis parte en las obras estériles de las tinieblas.

A Despertemos del sueño y la luz de Cristo brillará sobre nosotros.

P Que la paz y el amor de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo estén con todos vosotros. Que su gracia descienda sobre los que aman de verdad a nuestro Señor Jesucristo.

A Amén. Demos gracias a Dios. Himno de despedida

APÉNDICE

  

  • Estos himnos han sido sugeridos por el Consejo de Iglesias de Próximo Oriente, que preparó el primer proyecto de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2022, y se publican bajo su responsabilidad.

https://www.youtube.com/watch?v=-6tomvcks4s

Traducción al español

Canción de la luz (San Efrén)

La luz del justo y la alegría de los rectos es Cristo Jesús, nuestro Señor. Engendrado del Padre, se manifestó ante nosotros.

Vino a rescatarnos de la oscuridad

y a llenarnos de la claridad de su luz.

El día está amaneciendo sobre nosotros;

el poder de la oscuridad se está desvaneciendo.

De la verdadera Luz surge para nosotros

la luz que ilumina la ceguera de nuestros ojos.

Su gloria brilla sobre el mundo

e ilumina las profundidades mismas del abismo.

La muerte está aniquilada, la noche se ha desvanecido

y las puertas de Sheol han sido destruidas. Las criaturas que, desde la antigüedad, yacen en la oscuridad

han sido revestidas de luz.

Los muertos resurgen del polvo

y cantan porque tienen un Salvador.

Él trae la salvación y nos concede la vida. Asciende a su Padre en lo alto.

Regresará en glorioso esplendor

y arrojará su luz sobre los que lo miran.

CANTO DE TAIZE

 

Música: Jacques Berthier (1923-1994), copyright © Ateliers et Presses de Taizé, 71250 Taizé, Francia

TRISAGION

En inglés y griego:   https://www.youtube.com/watch?v=oJ6of7ViJ5w En siríaco:   https://www.youtube.com/watch?v=FLBEzlUt2EA

En armenio:   https://youtu.be/gPMBKYVpNE

HIMNO SIRIÁCO

https://www.youtube.com/watch?v=nno6k0i8zd4

 

 

HIMNO COPTO

ربنا ربنا جه علشانا ربنا ولد فقير زينا علشان هو حبنا

قرار بيحبنا بيعزنا بيحبنا بيعزنا

ربنا ربنا جه علشانا ربنا أنا سعيد أنا سعيد بميالدك يا ربي ميالدك المجيد أنشودة تفرح قلبي

العدرا فرحت ببشارة جبرائيل وقلوبنا هللت بميالد عمانوئيل نجم في المشرق أضاء للمجوس وقلوبنا شموع نورها هلال القدوس

ربنا يا يسوع يا بهجة حياتنا كن معانا كن معانا في كل أوقاتنا

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.5

Our Lord, our Lord

Our Lord, our Lord, came for us our Lord. born in the manger like us because He truly loves us.

Refrain: He loves all of us; He redeemed all of our souls. (2)

Our Lord, our Lord, came for us our Lord. (2) I am glad, I am glad; by your birth, O my Lord, your birth in Bethlehem a great joy to my soul.

Our Lord, our Lord, came for us our Lord. (2) The virgin rejoiced in the word of Gabriel, our hearts are happy in the birth of Emmanuel.

Our Lord, our Lord, came for us our Lord. (2) In the east was a star shone to the wise men. Our hearts are candles lit to the Holy Lord.

Our Lord, our Lord, came for us our Lord. (2) The angels in the sky praised the Lord for His birth. Glory to God in the highest and peace be on earth. Our Lord, our Lord, came for us our Lord (2)

https://www.youtube.com/watch?v=93_cM9FwSe8&feature=youtu.be&fbcli d=IwAR1YUA_ a0yTKpJ7WQCnjogpvNgXAwkO4E- M5dWXnoovWwHbNiESCwJgYZN8

REFLEXIONES BÍBLICAS
Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO

DÍA 1

“Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente” (Mt 2, 2)

nos alzas y nos atraes hacia la plenitud de tu luz

Lecturas

Zac 4, 1-7 Veo un candelabro de oro macizo Sal 139, 1-10 Tú me sondeas y me conoces

2 Ti 1, 7-10 Un don que ahora se ha hecho manifiesto por la aparición de Cristo Jesús, nuestro Salvador

Jn 16, 7-14 Cuando venga el Espíritu de la verdad, os guiará para que podáis entender la verdad completa

Reflexión

En este mundo frágil e incierto, buscamos una luz, un rayo de esperanza que ilumine desde lo alto. En medio del mal, anhelamos la bondad. Buscamos todo lo bueno que hay en nosotros, pero la debilidad nos abruma y la esperanza nos falla. Nuestra confianza descansa en el Dios al que adoramos. Dios, en su sabiduría, puso en nosotros la esperanza de una intervención divina; pero no esperábamos que interviniera a través de una persona, el Señor mismo, que se hizo luz entre nosotros. Dios superó todas nuestras expectativas. El don de Dios es un “espíritu de fortaleza y amor”. No es confiando en nuestras propias fuerzas y en nuestras capacidades como avanzamos hacia la luz plena, sino poniendo nuestra confianza en el Espíritu Santo.

En las tinieblas de la humanidad la estrella de Oriente brilló. La luz de esta estrella penetra la profundidad de la oscuridad que nos separa a unos de otros. No resplandeció solo en un momento concreto de la historia, sino que sigue brillando aún hoy y transformando el curso de la historia. Desde la aparición de la estrella, los cristianos, a lo largo de la historia, han manifestado al mundo con su vida la esperanza que brota del Espíritu Santo. Ellos son testigos de la obra de Dios en la historia y de la presencia permanente del Espíritu Santo. A pesar de las vicisitudes y de los cambios de las circunstancias históricas, la luz del Resucitado sigue brillando, actuando en el curso de la historia como una antorcha que guía a todos hacia la luz perfecta, superando la oscuridad que nos separa a unos de otros.

El afán por vencer las tinieblas que nos separan nos obliga a trabajar y orar por la unidad de los cristianos.

Oración

Señor Dios, ilumina nuestro camino con la luz de Cristo que va delante de nosotros y nos guía. Ilumínanos y habita dentro de nosotros. Guíanos para que podamos descubrir el pequeño pesebre que hay en nuestro corazón, donde aún duerme la luz. Creador de la luz, te damos gracias por el don de esa Estrella perpetua, Jesucristo, nuestro Señor y Salvador. Que sea un faro en nuestra peregrinación. Sana nuestras divisiones y haz que nos acerquemos a la Luz de Cristo en quien encontraremos la unidad. Amén.

DÍA 2

“¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido?” (Mt 2, 2)

La humildad del rey destruye las murallas y reconstruye con amor

Lecturas

Jer 23, 1-6 Será un rey que reinará con prudencia Sal 46 Hasta sus confines detiene las guerras

Flp 2, 5-11 El cual, siendo de condición divina no quiso hacer de ello ostentación Mt 20, 20-28 El Hijo del Hombre no ha venido para ser servido, sino para servir

Reflexión

Jeremías denuncia cómo los reyes de Israel ejercen mal su poder dividiendo y dispersando al pueblo. Estos fueron malos pastores que destruyeron las naciones y llevaron al pueblo al exilio. Por contra, el Señor promete un pastor-rey que “reinará con prudencia, impondrá justicia y derecho en el país” y reunirá a las ovejas de su rebaño.

Nuestro mundo está necesitado de buenos líderes y busca constantemente alguien que haga realidad este anhelo. ¿Dónde podemos encontrar un líder así? Solo en Cristo hemos hallado el modelo de un rey, de un líder, según el corazón de Dios. Nosotros, que estamos llamados a seguirlo, debemos hacerlo a su estilo, el estilo del siervo-rey en el mundo y en la Iglesia. En Cristo encontramos a quien no destruye ni divide, sino al que reconstruye y lleva a plenitud para mayor gloria del nombre de Dios. No gobierna según intereses egoístas, no usa la fuerza. En él encontramos al siervo amoroso y humilde que “siendo de condición divina no quiso hacer de ello ostentación”. Él es el que vino a para servir y no para ser servido, y sus seguidores está llamados a hacer lo mismo.

Hoy en día, el Próximo Oriente está experimentando la pérdida de su gente en el exilio, pues la «justicia y el derecho» escasean allí y en todo el mundo. Sin embargo,

vivimos con la esperanza de que esta tierra no caerá a pesar de que “las naciones se turben” y “los reinos se tambaleen” a nuestro alrededor.

Los líderes, tanto en el mundo como en la Iglesia, tienen la responsabilidad de congregar en lugar de dispersar y dividir al pueblo de Dios. Toda esta división en el mundo y en la Iglesia viene del deseo de alcanzar altos puestos, el ansia de poder y el carrerismo. En la medida en que los cristianos imitemos con fidelidad el liderazgo del siervo al estilo de Cristo, tanto más quedarán superadas las divisiones en el mundo y en la Iglesia. Trabajemos por el derecho, la justicia y la paz para el bien de todos y estaremos dando testimonio humilde del pastor-rey, y así acercaremos a los demás al Señor.

Oración

Dios, nuestro único refugio y fortaleza, te glorificamos porque eres recto y justo. Ante ti confesamos que muchas veces codiciamos modelos mundanos de liderazgo. Ayúdanos a buscar a nuestro Señor Jesucristo no en los palacios de los poderosos, sino en el humilde pesebre y a imitarlo en su mansedumbre. Aliéntanos para que nos vaciemos de nosotros mismos y nos sirvamos unos a otros siendo obedientes a tu voluntad.

Te lo pedimos en nombre de Cristo que contigo y el Espíritu Santo reina para siempre en la gloria. Amén.

DÍA 3

“El rey Herodes se inquietó mucho cuando llegó esto a sus oídos, y lo mismo les sucedió a todos los habitantes de Jerusalén” (Mt 2, 3)

La presencia de Cristo pone el mundo al revés

Lecturas

Neh 4, 18-21 Desde el amanecer hasta que salían las estrellas trabajábamos en la obra

Sal 2, 1-10 ¿Por qué las naciones se sublevan…?

2 Ts 2, 13-3, 5 ¡Pero el Señor es fiel! Él os hará fuertes

Mt 2, 1-5 Se inquietó mucho…, y lo mismo les sucedió a todos los habitantes de Jerusalén

Reflexión

El Señor ha acampado entre nosotros. La venida de Cristo altera los caminos del mundo. A diferencia de tantos líderes nacionales, el Señor viene con humildad denunciando la injusticia y la opresión que acompañan a la ambición por el poder y el

estatus superior. La venida de Jesús reclama un cambio de corazón y una transformación de la vida, para que las personas queden liberadas de todo lo que las deshumaniza y les hace sufrir. Jesús nos muestra que Dios está con aquellos que sufren porque toda persona posee la dignidad de ser un hijo amado de Dios. Precisamente por eso, la presencia de Jesús incomoda, porque él hace zozobrar la barca de los ricos y los poderosos que solo se preocupan por sus propios intereses y descuidan el bien común. Sin embargo, para aquellos que trabajan por la paz y la unidad, la venida de Cristo trae la luz de la esperanza.

Hoy se nos invita a comprometernos personalmente a actuar constructivamente para que la justicia se haga realidad en nuestro mundo. Esto conlleva la necesidad de reflexionar y reconocer las veces en que nuestros caminos no son los caminos de justicia y de paz de Dios. Cuando los cristianos trabajan juntos por la justicia y la paz, nuestra fuerza es aún mayor. Y entonces la respuesta a nuestra petición por la unidad de los cristianos se hace visible, y los demás pueden reconocer en nosotros la presencia de Cristo en nuestro mundo. A través de nuestras palabras y acciones, podemos ser portadores de la luz de la esperanza para tantas personas que aún viven en la oscuridad del descontento por la política, por la pobreza social y la discriminación estructural. La Buena Nueva es que Dios es fiel, y él es el que nos fortalece y nos protege de todo mal, el que nos alienta a trabajar por el bien de los demás, especialmente por aquellos que viven en la oscuridad del sufrimiento, del odio, de la violencia y del dolor.

Oración

Oh Señor, nos has sacado de las tinieblas y nos has guiado hasta Jesús. Has hecho brillar en nuestras vidas la estrella de la esperanza. Ayúdanos a estar unidos en nuestro compromiso de hacer presente tu Reino de amor, de justicia y de paz, y así ser antorcha de esperanza para quienes viven en la oscuridad de la desesperación y el desencanto. Toma nuestra mano, Señor, para que podamos verte en todos los momentos de nuestra vida. Haz que te sigamos sin miedo y sin angustia. Ilumina tu luz sobre nosotros y enciende nuestros corazones para que vivamos envueltos en el calor de tu amor. Álzanos hacia ti, que te has despojado de todo por nuestro bien, para que nuestra vida te glorifique a ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

DÍA 4

“Tú, Belén. no eres en modo alguno la menor” (Mt 2, 6)

Aunque pequeños y humillados, nada nos falta

Lecturas

Miq 5, 2-5a, 7-8 De ti saldrá el caudillo de Israel

Sal 23 El Señor es mi pastor, nada me falta

1 P 2, 21-25 Ahora habéis vuelto al que es pastor y guardián de vuestras vidas Lc 12, 32-40 No tengas miedo, pequeño rebaño

Reflexión

En la pequeña y humilde ciudad de Belén, el Señor, el Hijo de Dios, quiso hacer su entrada en el mundo. En el vientre de una humilde chica de pueblo, tomó carne humana, y eligió vivir su humanidad en la oscuridad y la sencillez. Se hizo grano que cae en tierra, levadura en la masa, y un pequeño rayo de luz para nuestros ojos. Ese pequeño rayo ha iluminado la tierra entera. De la oscuridad de la tierra de Efrata ha salido un gobernante, el pastor y guardián de nuestras almas. Y, aunque es nuestro pastor, se hizo a sí mismo  Cordero y cargó con los pecados del mundo para redimirnos.

A pesar de su insignificancia entre las tribus de Judá, Belén llegaría a ser grande porque en ella nació el Pastor de los pastores, el Rey de reyes. Belén, un nombre que significa la “casa del pan”, es metáfora de la Iglesia que trae al mundo el pan de la vida. La Iglesia, el Belén de hoy en día, sigue siendo el lugar donde los débiles, los desvalidos y los pequeños son acogidos, porque en ella cada uno tiene un lugar reservado. La recolección de estos granos se convierte en la cosecha. La levadura unida se convierte en una fuerza poderosa. Los rayos que se concentran se convierten en una luz que guía y orienta.

En medio de la situación que vivimos de agitación política, de una creciente cultura de la codicia y del abuso de poder, los cristianos, como tantos otros en el Próximo Oriente, sufren persecución y se ven marginados, viviendo con temor ante la violencia y la injusticia. A pesar de todo, no tienen miedo, porque el Pastor camina con ellos, reuniéndolos en un mismo redil y haciendo de ellos un signo de su amor. Unidos, son la levadura que levanta la masa de la hornada. En Cristo encuentran un modelo de humildad y de él escuchan una llamada a superar las divisiones y a permanecer unidos en un solo rebaño. Aunque son pocos, en su sufrimiento siguen los pasos del Cordero que padeció por la salvación del mundo. Aunque pocos, se mantienen firmes en la esperanza, con el Señor nada les falta.

Oración

Buen Pastor, la fragmentación del pequeño rebaño entristece al Espíritu Santo. Perdona nuestra fragilidad y la tardanza en nuestra respuesta a tu voluntad. Concédenos pastores sabios según tu corazón, que reconozcan el pecado de la división, y que conduzcan a nuestras Iglesias con rectitud y santidad hasta la unidad en ti. Te lo pedimos, Señor, escucha nuestra oración. Amén.

Lecturas

DÍA 5

“Y la estrella que habían visto en Oriente los guió” (Mt 2, 9)

Guiados por el único Señor

Ex 13, 17- 14, 4 El Señor caminaba delante de ellos en una columna de nube Sal 121 Levanto mis ojos a las montes, ¿de dónde vendrá el auxilio? Ap 22, 5-9 Porque el Señor Dios será la luz que alumbre a sus habitantes Mt 2, 7-10 Y la estrella que habían visto en Oriente los guió

Reflexión

Una y otra vez las Escrituras nos dicen cómo el Señor camina con su pueblo, lo protege y lo cuida día y noche. Puede que el camino no siempre sea recto: a veces tenemos que desandar nuestro propios pasos, otras veces nos toca regresar por una ruta diferente. Pero en toda nuestra peregrinación por esta vida, podemos estar seguros de que Dios, que «ni duerme ni descansa», cuida de nuestros pasos para que nuestros pies no tropiecen y caigamos.

Incluso en la más absoluta oscuridad la luz de Dios está con nosotros. Su luz brilló por medio de los profetas enviados para guiar a su pueblo por el camino que Dios había establecido y para recordarle la alianza que había hecho con él. Y al llegar la plenitud de los tiempos, Dios envió a su Unigénito, Jesucristo. Él es la luz que guía a todas las naciones, la gloria de Dios manifestada en el mundo, la fuente de la vida divina, que sella una nueva alianza con su sangre.

El camino por el que hemos de seguir avanzando para alcanzar la unión entre nosotros y una unión más estrecha con Cristo, no siempre está claro. En nuestros intentos honestos de construir la unidad entre nosotros es fácil perder de vista este mensaje fundamental de la Escritura: que Dios no abandona a su pueblo a pesar de sus fracasos y divisiones. Este no es solo un mensaje esperanzador para los cristianos, sino también para el mundo entero. Como nos recuerda el relato de los Reyes Magos, Dios guía, con la luz de la estrella, a personas de todo pueblo, raza y nación, al encuentro con Cristo, la luz del mundo.

Con la luz del Espíritu Santo que Dios nos envía se nos permite contemplar con los ojos de la fe la verdad del Niño Dios, y en él descubrimos la llamada a la unidad y a la reconciliación de todas las cosas en Cristo. Es el Espíritu el que nos saca de nuestras oscuridades y de nuestras desdichas y nos inserta en la luz y en la vida de Cristo.

Oración

Oh Señor, Dios Padre nuestro, que enviaste la estrella para guiar a los Reyes Magos al encuentro de tu Unigénito; aumenta en nosotros la esperanza en ti y haznos tomar conciencia de que tú caminas siempre a nuestro lado, cuidando de nosotros. Enséñanos a ser fieles al rumbo que nos marca el Espíritu Santo, por extraño que pueda parecernos, para que así podamos alcanzar la unidad en Jesucristo, luz del mundo. Haz que nuestros ojos se abran a tu Espíritu, y reaviva nuestra fe, para que confesemos que Jesús es Señor, y así lo adoremos y nos llenemos de una inmensa alegría, como los Magos en Belén. Te lo pedimos en el nombre de tu Hijo Jesucristo. Amén.

DÍA 6

“Vieron al niño con su madre María y, cayendo de rodillas, lo adoraron” (Mt 2, 11)

Reunidos en adoración al único Señor

Lecturas

Ex 3, 1-6 Moisés sintió miedo de mirar a Dios y se tapó la cara Sal 84 ¡Qué gratas son tus moradas, oh Señor del universo! Ap 4, 8-11 Adorar al que vive por siempre

Mt 28, 16-20      Encontraron a Jesús y lo adoraron

Reflexión

Desde países muy lejanos, los Reyes Magos llegaron a Belén, y al ver al niño con su madre, lo adoraron. Ante la revelación de Dios, sus ojos se desploman y sus rodillas se doblan, del mismo modo en que Moisés se tapó la cara temeroso de mirar a Dios ante la zarza que ardía sin consumirse. También cuando los discípulos encontraron a Cristo resucitado en el monte de Galilea, se sorprendieron y dudaron, y, a pesar de todo, lo adoraron. Igualmente, en la liturgia celeste, los veinticuatro ancianos se postran ante aquel que se sienta en el trono. Es así como respondemos ante la presencia de Dios: contemplando, con estupor y adorando.

¿Realmente lo vemos y lo contemplamos?, ¿nos llenamos de estupor y asombro?, ¿lo adoramos? ¿Cuántas veces vemos sin ver, y nuestros ojos permanecen ciegos ante la presencia de Dios? ¿Cómo podremos entonces adorar, si no somos capaces de

contemplar a Dios? Nuestra mirada es tan estrecha que solo nos permite mirar la confusión de nuestros desacuerdos, olvidando que el único Señor es el que ha derramado su gracia salvífica sobre todos nosotros y que compartimos el mismo Espíritu que nos conduce a la unidad. Frecuentemente nuestro orgullo hace que sigamos nuestras propias leyes y nuestras tradiciones, ignorando así el amor que estamos llamados a compartir como un solo pueblo justificado por la sangre de Cristo, que profesa una misma fe en Jesús, nuestro Salvador.

A medida que el Espíritu Santo revitaliza la comunidad, nuestras Iglesias nos impulsan a caminar juntos hacia el Niño-Dios para adorarlo como un solo pueblo. El Espíritu de compasión nos conduce al encuentro fraterno, y nos guía a todos hacia el que es nuestro único Señor. Solo siguiendo a este guía podremos “adorar en espíritu y verdad”. Nuestro futuro en Dios es un futuro de unidad y amor; y nuestro caminar hacia esta meta debe ser reflejo de la unidad en Cristo.

Oración

Dios Compasivo, que das a los ciegos la posibilidad de reconocerte como a su Salvador, haz que nosotros nos arrepintamos y pidamos perdón. Por tu misericordia, quita las escamas de nuestros ojos y haz que te adoremos como a nuestro Dios y Redentor. En medio de nuestra aflicción y a pesar de la gravedad de nuestros pecados, haz que seamos capaces de amarte con todo nuestro corazón. Guíanos con tu luz en nuestro caminar, con un solo corazón y una sola mente, como los primeros discípulos. Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo descienda sobre nosotros, para que juntos te glorifiquemos en la comunión del Espíritu y demos testimonio de ti a todos nuestros hermanos. Amén.

Lecturas

DÍA 7

“Sacaron luego los tesoros que llevaban consigo y le ofrecieron oro, incienso y mirra” (Mt 2, 11)

Los dones de la comunión

Os 6, 1-6 Porque quiero amor y no sacrificio

Sal 100 Cruzad sus puertas dando gracias, sus atrios con alabanzas Hch 3, 1-10 No tengo plata ni oro, pero te daré lo que poseo

Mt 6, 19-21 Pues donde tengas tu riqueza, allí tendrás también el corazón

Reflexión

En nuestro camino a Belén, la ciudad del pan, podemos ver a los Sabios que peregrinan para adorar al Niño Dios. Al encontrarlo abrieron los cofres de sus tesoros y ofrecieron al rey recién nacido sus dones de oro, incienso y mirra.

Nuestras divisiones históricas, nuestras posturas erróneas consolidadas, reglamentadas y ritualizadas, y nuestra preocupación por asuntos mundanos, han destruido la comunión y nos han distanciado. Podríamos preguntarnos, ¿cuáles son los dones que hemos preparado para ofrecer al rey que viene a iluminar nuestra vida y a traernos el regalo de la unidad? Sabemos que Dios no quiere nuestras riquezas ni nuestras ofrendas vacías, sino que ejerce su poder sirviéndose de nuestra pobreza.: “No tengo plata ni oro”. El Señor desea un corazón apasionado y enamorado: corazones repletos de amor hacia él y hacia nuestros hermanos y hermanas en Cristo de quienes vivimos separados; corazones de los que manan obras de misericordia; y corazones verdaderamente arrepentidos y deseosos de conversión.

Preparemos para Dios el don de un corazón rebosante de amor. Arrodillarse en adoración requiere un corazón contrito por el pecado que nos divide y obediente al Señor, a quien servimos. Esta obediencia revive, sana y reconcilia todo lo que está roto o herido en nosotros, a nuestro alrededor y entre los cristianos.

Cristo ya le ha otorgado el don de la unidad a su Iglesia. Crecemos en comunión en la medida en que compartimos los dones recibidos en nuestras diversas tradiciones eclesiales, reconociendo que la fuente de todos estos dones es el Señor.

Oración

Toda alabanza, gloria y acción de gracias a ti, oh Dios. Tú te has revelado en la epifanía de tu Hijo al pueblo que esperaba tu venida desde antiguo, y a aquellos que no te esperaban. Tú, Señor, conoces el sufrimiento que nos rodea y el dolor causado por las divisiones. Contemplas este mundo en lucha y ves la penosa situación del Próximo Oriente, el lugar donde escogiste nacer, el lugar santificado por tu presencia. Te pedimos, Señor, que permitas que nuestro corazón y nuestra mente lleguen a conocerte. Y al unirnos a los Reyes Magos en su peregrinación desde tierras lejanas, oramos para que se abran nuestros corazones al amor por los hermanos y hermanas que nos rodean. Concédenos la determinación y los medios para trabajar en la transformación de este mundo, y para estar dispuestos a compartir nuestros dones para crecer en comunión. Regálanos, Señors, tus infinitos dones y bendiciones. Acoge nuestra oración en el nombre de tu Hijo Jesucristo que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo. Amén.

Lecturas

DÍA 8

“Regresaron a su país por otro camino” (Mt 2, 12)

De las rutas usuales de la separación a los nuevos caminos de Dios

Jr 31, 31-34 Pactaré una nueva alianza con Israel y con Judá Sal 16 Tú me muestras el camino de la vida

Ef 4, 20-23 Dad lugar a la renovación espiritual de vuestra mente Mt 11, 25-30 Porque has ocultado todo esto a los sabios y entendidos

y se lo has revelado a los sencillos

Reflexión

No sabemos lo que pensaron los Sabios -expertos en astronomía y travesías- cuando se les advirtió que regresaran por otra ruta. Probablemente quedaran confundidos, pero la misma luz que iluminó su viaje les mostró que había otro camino, otra posibilidad. Estaban llamados a cambiar de dirección.

Nosotros nos sentimos a menudo encorsetados por una determinada manera de hacer las cosas o por nuestra visión particular del mundo. Cuando nos damos cuenta de que estos caminos o “rutas” están cerrados, nos preguntamos cómo actuar y continuar con nuestro viaje. La providencia de Dios siempre sale a nuestro encuentro para mostrarnos que hay otro rumbo posible preparado para nosotros. Dios está ahí para renovar su alianza y sacarnos de la frustración que experimentamos ante los

obstáculos. Solo tenemos que confiar en que el Eterno que nos dio la luz, siempre nos muestra una nueva manera de avanzar cuando nuestros caminos se bloquean. Siempre es posible un nuevo comienzo cuando estamos dispuestos y abiertos a la acción del Espíritu. Como Iglesias, miramos al pasado para encontrar la iluminación necesaria, y miramos al futuro para buscar nuevos senderos por los que la luz del Evangelio siga brillando con una energía renovada, y así podamos acogernos unos a otros como el mismo Cristo nos acoge para mayor gloria de Dios.

Por nuestros antiguos caminos las comunidades cristianas han acabado separadas unas de otras. En los nuevos caminos a los que Dios nos llama, los cristianos han de caminar juntos y descubrirse compañeros de peregrinación. Encontrar estos nuevos caminos exige discernimiento, humildad y coraje. Ahora es el momento de la conversión y la reconciliación.

Oración

Dios misericordioso, tú sales a nuestro encuentro cuando nosotros nos obstinamos en seguir un camino a pesar de saber que está bloqueado, cayendo en la desesperación. Eres el Dios de las promesas renovadas. Te encontramos inventando un nuevo sendero que para nosotros era impensable. Te damos gracias porque continuamente superas nuestras expectativas. Te damos gracias por tu infinita sabiduría que sobrepasa nuestra inteligencia. Te damos gracias porque tus caminos creativos que nos abren a posibilidades imprevistas. Sigue siendo, Señor, nuestro guía cuando en nuestros mapas no encontremos rutas por las que avanzar. Te lo pedimos por medio de Jesucristo nuestro Señor, en la comunión del Espíritu Santo, que una y otra vez nos hace retornar a ti. Amén.

EL CONSEJO DE IGLESIAS DE PRÓXIMO ORIENTE

 

El Consejo de Iglesias de Próximo Oriente es una fraternidad de Iglesias que comparte una misma fe en el Señor Jesucristo como Dios y Redentor según las Sagradas Escrituras y la Tradición de la Iglesia. El Consejo se fundó en 1974, siendo continuador del Consejo de Iglesias del Cercano Oriente (fundado en 1962). Se trata de un órgano ecuménico regional que reúne a las Iglesias para que ofrezcan un testimonio cristiano común en la región donde Cristo nació, vivió, murió, fue sepultado y resucitó de entre los muertos. Geográficamente, el trabajo del Consejo se extiende desde Irán hasta el Golfo en la zona oriental, y hasta el Mar Mediterráneo y Egipto en la parte occidental. Originalmente estaba formado por tres familias de Iglesias: Iglesias evangélicas, Iglesias ortodoxas orientales e Iglesias ortodoxas bizantinas. En el año 1990, la Iglesia católica se unió al Consejo, añadiendo así una cuarta familia. Estas Iglesias se esfuerzan por cumplir su misión común y hacen presente la unidad para gloria del único Dios.

Misión

Como expresión tangible de la presencia cristiana en la región, la misión del Consejo es trabajar por la unidad de los cristianos buscando la convergencia de las Iglesias en sus puntos vista, perspectivas y actitudes, especialmente en las cuestiones relacionadas con la presencia y el testimonio de los cristianos y las relaciones entre musulmanes y cristianos. En la actualidad, la misión del Consejo podría describirse así:

  • Un puente entre las Iglesias, eliminando barreras y prejuicios, y ofreciendo un testimonio común del Señor resucitado. Como órgano ecuménico, el Consejo de Iglesias de Próximo Oriente reúne a la gran mayoría de las Iglesias en Oriente Próximo proporcionándoles un espacio para reunirse, orar, reflexionar, analizar, hablar con una sola voz, actuar y dar testimonio juntos.
  • Un puente entre cristianos y pueblos de otras religiones de la región, especialmente con los musulmanes. El Consejo refuerza y desarrolla el diálogo y la colaboración con los musulmanes, que ayudan a fortalecer y profundizar en la amistad y la paz entre los pueblos por el bien de la humanidad.
  • Un puente entre Oriente Próximo y el resto del mundo cristiano. El Consejo busca ser mediador entre las Iglesias de la región y sus hermanos y hermanas en Cristo en otros lugares.

 * En inglés: Middle East Council of Churches (MECC). Este texto se reproduce bajo la autoría y responsabilidad del Consejo de Iglesias de Próximo Oriente, que ha preparado los textos para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2022.

Actualidad ecuménica y desafíos en Próximo Oriente

A pesar de las complejas circunstancias geopolíticas y de los desafíos globales, regionales y locales actuales, el Consejo de Iglesias de Próximo Oriente está decidido a seguir promoviendo la reflexión teológica y ecuménica en Oriente Próximo. Lleva a cabo esta misión principalmente mediante el fortalecimiento de la formación ecuménica, la comunicación y el trabajo en red. El Consejo también desarrolla iniciativas de diálogo y de paz. Por tanto, los objetivos del Consejo son ecuménicos, humanitarios y de apoyo a los más vulnerables, para que puedan tener cubiertas sus necesidades y derechos básicos. Gracias al prestigio que el Consejo ha ido adquiriendo a lo largo de los años, hoy en día su trabajo cuenta con el apoyo de generosas contribuciones por parte de las Iglesias, así como de parte de otros organismos ecuménicos y globales. El Consejo reconoce el papel clave que han desempeñado estos organismos en la búsqueda y en el desarrollo de sus objetivos, que han tenido como fin la defensa de la dignidad humana y el cuidado de la creación de Dios.

La decisión del Consejo de Iglesias de Próximo Oriente de consolidar el logro ecuménico alcanzado a nivel regional es primordial y tiene el firme compromiso de dar voz a las Iglesias en todos los foros regionales e internacionales. Incluso, al participar en nuevas iniciativas de diálogo que tienen como base un “pacto de ciudadanía”, su tarea engloba una más amplia diversidad, fortaleciendo así la misión apostólica con la aportación constructiva que los cristianos realizan a la sociedad en esta región. Estas iniciativas allanan el camino para un intercambio de perspectivas y valores culturales más allá de las diferencias ideológicas y dogmáticas.

Además, las Iglesias de Oriente Próximo se enfrentan a diversos desafíos que afectan a su vida y su testimonio ecuménico, muchos de los cuales tienen profundas raíces en la historia de la región, en sus tradiciones religiosas y culturales, en las sucesivas crisis económicas y en las luchas de poder geopolítico que siguen afectando a la región. El primer y más significativo desafío actual es la misma continuidad de la presencia cristiana en la región. Desde la Nakba palestina en 1948, los diversos conflictos y el clima político convulso que se prolongan ya por varias décadas en los países de la región (Líbano, Irak, Irán, Siria y Egipto), han provocado una creciente emigración de la población cristiana, disminuyendo de manera drástica el número de fieles y amenazando la permanencia de la presencia cristiana.

Sin embargo, además de las fases de estancamiento y declive, la larga historia del cristianismo en la región de Oriente Próximo también ha experimentado un resurgir y un renacimiento. Mientras que algunos ponen el énfasis en la disminución de la presencia cristiana en el Oriente Próximo, otros resaltan más la calidad del testimonio y de la vida espiritual que anima a estas comunidades. Estas dos perspectivas no se excluyen mutuamente, sino que están íntimamente relacionadas, ya que la presencia cristiana solo tiene sentido si está al servicio de la misión. La misión principal de los cristianos en esta región está en custodiar, junto a los demás ciudadanos, la diversidad, ya sea a nivel humano, ecuménico o interreligioso, y fomentar la resiliencia en medio de los desafíos comunes que han de afrontar.

En el s. siglo XXI la dramática historia del Próximo Oriente ha experimentado otro punto de inflexión, especialmente en las dos últimas décadas, en las que se han dado profundos cambios a todos los niveles de la sociedad, que han ido acompañados por el colapso del aparato gubernamental en numerosos países. La región ha sufrido continuos conflictos bélicos, con el consecuente debilitamiento de la economía y del entramado social, con cambios demográficos forzados y la crisis de los sistemas de valores.

El testimonio y la presencia de cristianos en Oriente Próximo se han visto profundamente afectados por esta crisis y estos conflictos que se prolongan en el tiempo. Por ello, se hace cada vez más necesario que todas las Iglesias involucradas en el movimiento ecuménico y otras organizaciones humanitarias que promueven el desarrollo, sean capaces de hacer un análisis adecuado del contexto actual y las consecuencias de la dramática disminución del número de cristianos. Muchas de las intervenciones occidentales que se llevan a cabo en Próximo Oriente se hacen desde una “perspectiva occidental” descontextualizada, sin responder a lo que Oriente realmente necesita. Estas intervenciones, por ahora, no han tenido suficientemente en cuenta la perspectiva de las Iglesias y del pueblo del Oriente Próximo. Iglesias, individuos y gobiernos cuestionan la viabilidad del testimonio cristiano y, por tanto, del futuro mismo del cristianismo en Próximo Oriente. En consecuencia, las comunidades cristianas están reconsiderando el papel de la Iglesia y sus instituciones.

¿Qué modelo de “pacto de ciudadanía”, de diversidad y convivencia con musulmanes y judíos, pueden ofrecer los cristianos a esta región y a un mundo globalizado? Y, por último, ¿cuál es el papel profético del Consejo de Iglesias de Próximo Oriente para un Oriente Próximo renovado, justo, pacífico y sostenible?

Afrontando los desafíos

Para hacer frente a estos desafíos, el Consejo de Iglesias de Próximo Oriente está poniendo en marcha diferentes líneas de trabajo:

  1. Un esfuerzo por la transformación eclesial y teológica que renueve el ministerio común de las Iglesias haciendo hincapié en el papel vital de los jóvenes y de los desfavorecidos, víctimas de la injusticia social y de la violencia dominante. Las dificultades a las que se enfrentan los jóvenes se ven exacerbadas por internet y las redes sociales, que los lleva a cuestionar su futuro en la región.2. Una ampliación de los modelos ya existentes de convivencia, hospitalidad y diversidad religiosa ante una polarización generalizada de las partes. A este respecto, el Consejo se esfuerza en responder a la situación desesperada de los refugiados en la región y salir al encuentro de las necesidades de los migrantes, como de las numerosas empleadas del hogar. El Consejo también trabaja por la restauración de una paz justa y viable para todos. Está particularmente preocupado por la ausencia de una solución duradera y justa para los refugiados palestinos, por la expulsión progresiva y constante de los palestinos de Jerusalén

y Cisjordania, y la continua marginación y discriminación de los palestinos en otros países de la región. Este trato injusto degrada la dignidad, los derechos y las posibilidades de una población que ha sido duramente golpeado por años de desplazamiento. En este sentido, el Departamento de Servicios para los Refugiados Palestinos (DSPR) juega un papel relevante.

La mayoría de los representantes de las Iglesias sostiene y alienta la existencia del Consejo de Iglesias de Próximo Oriente como organismo, a pesar de todos los desafíos a los que se enfrenta. Una tarea que cuenta con el apoyo de los teólogos cristianos, las Iglesias y los líderes religiosos de la región, que se esfuerzan por promover la sinergia y la cohesión entre los cristianos. Es por ello que el Consejo sigue trabajando y orando para que la Luz de Cristo brille cada vez más en Oriente.

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS


Temas
1968-2022

Los materiales conjuntamente elaborados por la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias y el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos fueron usados por primera vez en 1968

1968 Para alabanza de su gloria (Efesios 1, 14)

1969 Llamados a la libertad (Gálatas 5, 13)

(Reunión preparatoria en Roma, Italia)

1970 Somos colaboradores de Dios (1 Corintios 3, 9)

(Reunión preparatoria en el Monasterio de Niederaltaich, República Federal de Alemania)

1971 … y la comunión del Espíritu Santo (2 Corintios 13, 13)

(Reunión preparatoria en Bari, Italia)

1972 Os doy un mandamiento nuevo (Juan 13, 34)

(Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1973 Señor, enséñanos a orar (Lucas 11, 1)

(Reunión preparatoria en la Abadía de Montserrat, España)

1974 Que todos confiesen: Jesucristo es el Señor (Filipenses 2, 1-13)

(Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1975 La voluntad del Padre: constituir a Cristo en cabeza de todas las cosas (Efesios 1, 3-10)

(Material elaborado por un grupo australiano Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1976 Ahora somos hijos de Dios (1 Juan 3, 2)

(Material elaborado por la Conferencia de Iglesias del Caribe Reunión preparatoria en Roma, Italia)

1977 La esperanza no defrauda (Romanos 5, 1-5)

(Material elaborado en el Líbano, en plena guerra civil Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1978 Ya no sois extranjeros (Efesios 2, 13-22)

(Material elaborado por un grupo ecuménico de Manchester, Inglaterra)

1979 Poneos unos al servicio de los otros para gloria de Dios (1 Pedro 4, 7-11)

(Material elaborado en Argentina Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1980  Venga a nosotros tu reino (Mateo 6, 10)

(Material elaborado por un grupo ecuménico de Berlín, República Democrática de Alemania

Reunión preparatoria en Milán, Italia)

1981 Un solo Espíritu, distintos carismas, un solo cuerpo (1 Corintios 12, 3b-13) (Material elaborado por los Padres de Graymoor, USA Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)

1982 ¡Qué amables son tus moradas, Señor! (Salmo 84)

(Material elaborado en Kenia Reunión preparatoria en Milán, Italia)

1983 Jesucristo, vida del mundo (1 Juan 1, 1-4)

(Material elaborado por un grupo ecuménico de Irlanda Reunión preparatoria en Celigny- Bossey, Suiza)

1984 Llamados a la unidad por la cruz de nuestro Señor (1 Corintios 2, 2 y Colosenses 1, 20)

(Reunión preparatoria en Venecia, Italia)

1985 De la muerte a la vida con Cristo (Efesios 2, 4-7)

(Material elaborado en Jamaica Reunión preparatoria en Grandchamp, Suiza)

1986 Seréis mis testigos (Hechos 1, 6-8)

(Material elaborado en Yugoslavia, Eslovenia Reunión preparatoria en Yugoslavia)

1987 Unidos en Cristo, una nueva creación (2 Corintios 5, 17-6, 4a)

(Material elaborado en Inglaterra Reunión preparatoria en Taizé, Francia)

1988 El amor de Dios elimina el temor (1 Juan 4, 18)

(Material elaborado en Italia Reunión preparatoria en Pinerolo, Italia)

1989 Edificar la comunidad: un solo cuerpo en Cristo (Romanos 12, 5-6a)

(Material elaborado en Canadá Reunión preparatoria en Whaley Bridge, Inglaterra)

1990 Que todos sean uno, para que el mundo crea (Juan 17)

(Material elaborado en España Reunión preparatoria en Madrid, España)

1991 Alabad al Señor todas las naciones (Salmo 117; Romanos 15, 5-13) (Material elaborado en Alemania Reunión preparatoria en Rotenburg an der Fulda, República Federal de Alemania)

1992 Yo estoy con vosotros… por tanto, id (Mateo 28, 16-20)

(Material elaborado en Bélgica Reunión preparatoria en Brujas, Bélgica)

1993 Llevad los frutos del Espíritu para la unidad de los cristianos (Gálatas 2, 22-23)

(Material elaborado en Zaire Reunión preparatoria cerca de Zúrich, Suiza)

1994 La casa de Dios: llamados a tener un solo corazón y una sola alma (Hechos 4, 32)

(Material elaborado en Irlanda Reunión preparatoria en Dublín, Irlanda)

1995 Koinonia: comunión en Dios y entre nosotros (Juan 15, 1-17)

(Material elaborado por Fe y Constitución Reunión preparatoria en Bristol, Inglaterra)

1996 Mira que estoy a la puerta y llamo (Apocalipsis 3, 14-22)

(Material elaborado en Portugal Reunión preparatoria en Lisboa, Portugal)

1997 En nombre de Cristo… dejaos reconciliar con Dios (2 Corintios 5, 20) (Material elaborado por el Consejos Ecuménico de las Iglesias Nórdicas Reunión preparatoria en Estocolmo, Suecia)

1998 El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad (Romanos 8, 14-27)

(Material elaborado en Francia Reunión preparatoria en París, Francia)

1999 Él habitará con ellos. Ellos serán su pueblo y el mismo Dios estará con ellos (Apocalipsis 21, 1-7)

(Material elaborado en Malasia Reunión preparatoria en el Monasterio de Bose, Italia)

2000 Bendito sea Dios que nos ha bendecido en Cristo (Efesios 1, 3-14)

(Material elaborado por el Consejo de Iglesias del Próximo Oriente Reunión preparatoria en La Verna, Italia)

2001 Yo soy el camino, la verdad y la vida (Juan 14, 1-6)

(Material elaborado en Rumania Reunión preparatoria en Vulcan, Rumania)

2002 En ti está la fuente de la vida (Salmo 36, 10)

(Material elaborado por el CCEE y la CEC Reunión preparatoria en Augsburgo, Alemania)

2003 Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro (2 Corintios 4, 3-18)

(Material elaborado en Argentina Reunión preparatoria en Los Rubios, España)

2004 Mi paz os doy (Juan 14, 27)

(Material elaborado en Alepo, Siria Reunión preparatoria en Palermo, Sicilia)

2005 Cristo, fundamento único de la Iglesia (1 Corintios 3, 1-23)

(Material elaborado en Eslovaquia Reunión preparatoria en Piestany, Eslovaquia)

2006  Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos (Mateo 18, 20)

(Material elaborado en Irlanda Reunión preparatoria en Prosperous, Co. Kildare, Irlanda)

2007 Hace oír a los sordos y hablar a los mudos (Marcos 7, 37)

(Material elaborado en Sudáfrica Reunión preparatoria en Faverges, Francia)

2008 No ceséis de orar (1 Tesalonicenses 5, 17)

(Material elaborado en USA Reunión preparatoria en Graymoor, Garrison, USA)

2009 Estarán unidas en tu mano (Ezequiel 37, 17)

(Material elaborado en Corea Reunión preparatoria en Marsella, Francia)

2010 Vosotros sois testigos de todas estas cosas (Lucas 24, 48)

(Material elaborado en Escocia Reunión preparatoria en Glasgow, Escocia)

2011 Unidos en la enseñanza de los apóstoles, la comunión fraterna, la fracción del pan y la oración (cf. Hechos 2, 42)

(Material elaborado en Jerusalén Reunión preparatoria en Saydnaya, Siria)

2012 Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Corintios 15, 51-58).

(Material elaborado en Polonia Reunión preparatoria en Varsovia, Polonia)

2013 ¿Qué exige Dios de nosotros? (cf. Miqueas 6, 6-8)

(Material elaborado en la India Reunión preparatoria en Bangalore, India)

2014 ¿Es que Cristo está dividido? (1 Corintios 1, 1-17)

(Material elaborado en Canadá Reunión preparatoria en Montreal, Canadá)

2015 Jesús le dice: Dame de beber (Juan 4, 7)

(Material elaborado en Brasil Reunión preparatoria en Sao Paulo, Brasil)

2016  Destinados a proclamar las grandezas de Dios (cf. 1 Pedro 2, 9)

(Material elaborado en Letonia Reunión preparatoria en Riga, Letonia)

2017 Reconciliación. El amor de Cristo nos apremia (2 Corintios 5, 14-20)

(Material elaborado en Alemania Reunión preparatoria en Wittenberg, Alemania)

2018 Fue tu diestra quien lo hizo, Señor, resplandeciente de poder (Éxodo 15, 6)

(Material elaborado en el Caribe Reunión preparatoria en Nassau, Bahamas)

2019 Actúa siempre con toda justicia (Deuteronomio 16, 18-20)

(Material elaborado en Indonesia Reunión preparatoria en Yakarta, Indonesia)

2020 Nos trataron con una solicitud poco común (Hechos 28, 2)

(Material elaborado en Malta Reunión preparatoria en Rabat, Malta)

2021 Permaneced en mi amor y daréis fruto en abundancia (cf. Juan 15, 5-9) (Material elaborado por la Comunidad de Grandchamp Reunión preparatoria en Areuse, Suiza)

2022 Nosotros hemos visto aparecer su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo (Mateo 2, 2)

(Material elaborado por el Consejo de Iglesias del Próximo Oriente, Líbano Reunión preparatoria online).

ALGUNAS FECHAS SEÑALADAS EN LA HISTORIA DE LA SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

c. 1740 Nacimiento en Escocia de un movimiento pentecostal con vinculaciones en América del Norte, cuyo mensaje de revitalización de la fe incluía oraciones por todas las Iglesias y con todas ellas.

1820 El Rvdo. James Haldane Stewart publica “Sugerencias para la unión general de los cristianos para la efusión del Espíritu” (Hints for the General Union of Christians for the Outpouring of the Spirit).

1840 El Rvdo. Ignatius Spencer, un convertido al catolicismo, sugiere una “Unión de oración por la unidad”.

1867 La Primera Conferencia de Lambeth de los obispos anglicanos hace hincapié en la oración por la unidad en el Preámbulo de sus Resoluciones.

1894 El Papa León XIII anima a la práctica de un Octavario de Oración por la Unidad en el contexto de Pentecostés.

1908 Primera celebración del “Octavario por la Unidad de la Iglesia” iniciada por el Rvdo. Paul Wattson.

1926 El movimiento Fe y Constitución inicia la publicación de “Sugerencias para un Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos”.

1935 En Francia, el padre Paul Couturier impulsa la “Semana Universal de Oración por la Unidad de los Cristianos” sobre la base incluyente de una oración “por la unidad que Cristo quiere, por los medios que él quiere”.

1958 El centro Unité Chrétienne (Lyon, Francia) y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias comienzan a preparar conjuntamente los materiales para la Semana de Oración.

1964 En Jerusalén el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras I recitan juntos la oración de Cristo «que todos sean uno» (Juan 17).

1964 El Decreto sobre ecumenismo del Vaticano II subraya que la oración es el alma del movimiento ecuménico y anima a la práctica de la Semana de Oración.

1966 La Comisión Fe y Constitución y el Secretariado para Promoción de la Unidad de los Cristianos (actualmente conocido como Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos) comienzan de manera oficial a preparar conjuntamente el material de la Semana de Oración.

1968 Por primera vez se usa oficialmente el material de la Semana de Oración preparado de manera conjunta por Fe y Constitución y el Secretariado para la Unidad de los Cristianos.

1975 Primera celebración de la Semana de Oración a partir de textos preparados sobre la base de un proyecto propuesto por un grupo ecuménico local. Un grupo ecuménico australiano fue el primero en iniciar este proyecto de la preparación de un borrador del material para la Semana de 1975.

1988 Los textos de la Semana de Oración fueron utilizados en la celebración inaugural de la Federación Cristiana de Malasia, que reúne a los principales grupos cristianos de este país.

1994 El grupo internacional que preparó los textos para 1996 incluyó representantes de la YMCA y de la YWCA.

2004 Acuerdo alcanzado para que los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos fueran editados conjuntamente y publicados en el mismo formato por Fe y Constitución (Consejo Ecuménico de Iglesias) y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (Iglesia Católica).

2008    Conmemoración del centenario de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (el Octavario por la Unidad de la Iglesia se había celebrado por primera vez en 1908).

2017 Conmemoración del 500 aniversario de la Reforma, los materiales de la Semana de Oración de 2017 fueron preparados por los cristianos de Alemania.

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