¡¡¡Dejad que triunfe el amor!!!
El amor conyugal agoniza, el mundo no lo deja respirar, no lo deja crecer, ha tomado posesión de la expresión más sublime de afirmación del otro en cuanto otro. Pero el grito ahogado del cónyuge que quiere ser feliz, en y para el otro, para sus hijos, para Dios, alimenta una esperanza, de que sí […]
