3 comentarios en “Que nuestra paz no debe depender de los hombres”
Luis Armando
Estate Señor conmigo siempre sin jamás partirte, Y cuando decidas irte, llévame Señor contigo, Porque el pensar que Te irás me causa un terrible miedo, de si yo si Tí me que quedo, de que Tú sin mi te vas…
Llévame en tu compañía donde tu vayas, Jesús, Porque bien sé que eres tu, la vida del alma mía… Si Tú vida no me das, yo se que vivir no puedo, Ni si yo sin Tí me quedo, ni si Tú sin mi te vas…
Por eso más que a la muerte, temo Señor tu partida, Y quiero perder la vida, mi veces más que a la muerte, Pues la inmortal que tu das, se que alcanzarla no puedo Cuando yo sin Tí me quedo, cuando Tú sin mi te vas… Amén…
Señor… no cierres mis oídos a tu voz; quita de mí el mundanal ruido y permite que Tu Palabra y Tu sabiduría guíen mi camino. Abre mi corazón a Tu Divina Presencia y permite, por consecuencia, que mis oídos estén atentos a Tu Voz. Que tu Santo Espíritu habite en mi corazón y haga de mí el más humilde de tus siervos… Amén.
Estate Señor conmigo siempre sin jamás partirte,
Y cuando decidas irte, llévame Señor contigo,
Porque el pensar que Te irás me causa un terrible miedo,
de si yo si Tí me que quedo, de que Tú sin mi te vas…
Llévame en tu compañía donde tu vayas, Jesús,
Porque bien sé que eres tu, la vida del alma mía…
Si Tú vida no me das, yo se que vivir no puedo,
Ni si yo sin Tí me quedo, ni si Tú sin mi te vas…
Por eso más que a la muerte, temo Señor tu partida,
Y quiero perder la vida, mi veces más que a la muerte,
Pues la inmortal que tu das, se que alcanzarla no puedo
Cuando yo sin Tí me quedo, cuando Tú sin mi te vas…
Amén…
Señor… no cierres mis oídos a tu voz; quita de mí el mundanal ruido y permite que Tu Palabra y Tu sabiduría guíen mi camino.
Abre mi corazón a Tu Divina Presencia y permite, por consecuencia, que mis oídos estén atentos a Tu Voz.
Que tu Santo Espíritu habite en mi corazón y haga de mí el más humilde de tus siervos…
Amén.
Cierto… Muy cierto… Jesús nos dijo: «Mi paz os dejo, mi paz os doy…» y también … «Yo estaré con ustedes hasta el fin de los tiempos»…
Vivamos siempre en Cristo y con Cristo y La Paz reinará en nuestros corazones.