1 comentario en “Paraísos artificiales: los encantos de la drogadicción”
Antonio Fragoso
Yo busco la fuente de placer en mundos de fantasía ya sea creados por mi o por las lecturas, no veo televisión como no sea documentales o peliculas, acudo constantemente a la reflexión del entorno y bromeo cuando encuentro algo que me parece destacable, aun con la guerra y la muerte busco jugar, supongo que es un mecanismo de defensa contra las atrocidades o un entorno sin mayor desarrollo. Tu artículo me pareció muy interesante sin embargo el disfrutar de algo no significa que uno se decante por la inmadurez, sino que se puede mezclar el asunto serio con el juego. Si en una fiesta uno se embrutece, es natural que no se disfruta y máxime con las consecuencias de la cruda, pero moderadamente el alcohol es un magnifico desinhibidor y en compañia de verdaderos amigos, la experiencia puede ser incluso inolvidable.
Yo busco la fuente de placer en mundos de fantasía ya sea creados por mi o por las lecturas, no veo televisión como no sea documentales o peliculas, acudo constantemente a la reflexión del entorno y bromeo cuando encuentro algo que me parece destacable, aun con la guerra y la muerte busco jugar, supongo que es un mecanismo de defensa contra las atrocidades o un entorno sin mayor desarrollo.
Tu artículo me pareció muy interesante sin embargo el disfrutar de algo no significa que uno se decante por la inmadurez, sino que se puede mezclar el asunto serio con el juego.
Si en una fiesta uno se embrutece, es natural que no se disfruta y máxime con las consecuencias de la cruda, pero moderadamente el alcohol es un magnifico desinhibidor y en compañia de verdaderos amigos, la experiencia puede ser incluso inolvidable.