La ira, el pecado que rompe tu relación con Dios
Saber controlar nuestra ira es vital para conservar sanas todas las relaciones porque, finalmente, a quien ofendemos es a Dios y podríamos también romper con Él Aveces, cuando las situaciones son adversas, es inevitable sentirnos contrariados con las personas que amamos; no todo el tiempo estaremos de buen humor. Hasta ahí, parece que no hay










