Cómo cultivar la sensibilidad artística

Cómo cultivar tu sensibilidad artística desde la juventud

Cada vez se ha vuelto más común hablar de sensibilidad. En la actualidad, muchas personas parecen estar conscientes de su mundo interior y de qué les ocasiona ciertos estados emocionales.

La sensibilidad es un regalo sin par. Quienes la cultivan pueden usarla para su propio beneficio. En este artículo en particular, nos referimos a las jóvenes que han descubierto la importancia del arte en su vida y han integrado a la misma el gusto de crearlo y de guiar a otros a través de este proceso.

Así, a continuación desglosamos 3 consejos para que las adolescentes puedan atender y explotar su sensibilidad artística más efectivamente desde la juventud:

1. Tómate en serio tu sensibilidad

Esto no es una broma: cuando ignoramos nuestras propias necesidades, corremos el riesgo de agotarnos con mucha mayor facilidad. La sobreestimulación durante períodos prolongados de tiempo puede afectar nuestro cuerpo y nuestra mente, además de mermar nuestra capacidad para ser creativas:

Haz consciencia de qué es lo que te agota y monitorízate cuando te sientas así.

Estas son algunas cosas que podrían influir en ello:

  • Socializar de más: Muchas personas que se preocupan por desarrollar su sensibilidad artística tienden a ser introvertidas, por lo que se agotan cuando conviven con otras personas por demasiado tiempo. Deben encontrar espacios para estar a solas y recargar su energía, tal como las baterías.
  • Redes sociales: No sólo el “tiempo frente a la pantalla” nos puede desgastar; sino que también las comparaciones. Centrarnos constantemente en las actividades de los demás puede resultarnos agotador a nivel emocional.

Nuestra propia vida importa y también merece nuestra atención. Considera cerrar sesión de vez en cuando (tal vez con frecuencia) y concentrarte más en cómo aprovechar tu talento y tu sensibilidad.

  • Azúcar: Muchas adolescentes no se dan cuenta de que el azúcar también es un escape emocional, pero cuando lo consumimos en exceso puede ocasionarnos el efecto contrario del deseado: o sea, puede hacernos sentir cansadas e incluso desganadas. Limita tu ingesta de alimentos con azúcar.

Respeta tu sensibilidad y ponte más limitaciones en todo lo que bloquee tu capacidad para emplearla de una manera productiva y expresar tu creatividad.

2. Controla tu entorno mental hasta dónde puedas

Hasta cierto punto, somos dueñas de lo que decidimos dejar entrar a nuestras vidas. Establecemos límites y decimos que sí a lo que se nos presenta, lo cual incluye relaciones, contenido en redes sociales, las noticias que leemos, las historias a las que les damos crédito.

Es muy probable que las personas sensibles absorban las noticias y las historias con más intensidad que otras personas. Por esto les conviene percatarse de ello y controlar mejor su entorno.

No se trata de de que apartemos la mirada o nos volvamos ignorantes de forma intencional. Es parte de la creatividad, de hecho, aceptar el dolor y la tragedia junto con el optimismo.

Pero podemos dirigir nuestra atención. Requiere de esfuerzo, pero podemos enfocarla hacia la dirección que prefiramos. ¿A qué tipo de contenido y de historias estamos prestándoles atención? Evita desperdiciar tu tiempo en cosas que te hagan sentir mal o que no contribuyan a tu crecimiento personal.

3. Dales prioridad a tus instintos

Ser una persona creativa conlleva tomar decisiones constantemente. ¿Qué tono de azul aplicar? ¿Qué ángulo de cámara usar? ¿Contener las lágrimas o ponerse a sollozar? ¿Con otros o a solas?

Pero para hacerlo, debemos confiar en nosotras mismas y en nuestras opiniones. Necesitamos estar en contacto con nuestra intuición.

Y para eso, tenemos que estar sensorialmente despiertas, hallarnos alerta y ser capaces de asimilar el mundo sin adormecernos. Necesitamos eliminar todo lo que nos insensibiliza.

No hay nada más desmoralizador para la creación de arte y la inspiración que el estancamiento que surge de no tomar una decisión y de no aplicar medidas. A veces, nos entregamos a hábitos improductivos en exceso como una forma de evitar nuestros sentimientos.

Hay muchas maneras en las que ponemos un amortiguador entre nuestro corazón y aquello que debemos enfrentar. Como artistas tenemos que lidiar abiertamente con nuestras emociones y mantener un cierto nivel de apertura.

Estos son recursos que pueden ayudarte para conseguirlo:

  • Meditación/silencio general mientras lavamos los platos, caminamos, etc., (para que podamos hacer caso a nuestra intuición con mayor claridad)
  • Hacer ejercicio para apagar las voces en la cabeza y sentirnos confiadas en nuestra capacidad física (que puede transferirse a confiar en nuestras decisiones)
  • Explorar nuestro mundo emocional para sentirnos mejor y aprender a sanar
  • Terapia
  • Hacer pausa en las redes sociales
  • Deshacerse de la ropa u objetos innecesarios

No es un paso simple ejercitar nuestros instintos al eliminar lo que nos impida llegar a ellos claramente, sino un proceso continuo. Estas herramientas son tan sólo un comienzo.

El punto es que cuanto más nos aproximamos a nuestro “yo verdadero”, nos conducimos de un modo más auténtico. Cuanto más confiamos en nuestra intuición, más arte podemos crear y compartir con el mundo.

blog.up.edu.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio