La fe católica de la estrella de baloncesto Kobe Bryant

“Su rasgo más inspirador fue su decisión de recurrir a su fe en Dios y recibir su misericordia para ser un mejor hombre después de una decisión equivocada”.

La superestrella del baloncesto Kobe Bryant murió el domingo en un accidente de helicóptero en el sur de California. Esta leyenda del baloncesto americano e internacional nació en una familia católica, reforzó su fe viviendo en Italia siendo niño y era padre de cuatro hijos, tenía 41 años.

Según los informes, una de sus hijas, Gianna, de 13 años, y quién estaba encaminada a ser otra estrella del baloncesto, también murió en el accidente del helicóptero, junto con otra adolescente y sus padres, y el piloto del helicóptero. Viajaban a un partido de las niñas.

Bryant es ampliamente considerado como uno de los mejores jugadores de baloncesto de todos los tiempos. Se retiró en 2016 después de una carrera de 20 años con los Lakers de Los Ángeles, en la que el escolta ganó cinco campeonatos de la NBA, un premio MVP de la liga, dos campeonatos de puntuación y muchas otras distinciones.

Pero esta no es la razón principal por la que tengo la necesidad de escribir sobre esta tragedia que ha conmovido al mundo. Más allá de todo ello, Bryant era un esposo y un padre al que en 2003 su fe católica le ayudó a superar un período difícil en su propia vida y la vida de su familia.

Ese año fue acusado por una mujer de haberla violado. Se le inició un juicio dónde había peligro de ser condenado a la cárcel.

El deportista desesperado se refugió en su fe católica para salvarse. Acudió a un sacerdote. Este sacerdote lo ayudó a darse cuenta de cosas importantes sobre su vida moral durante la prueba.

En su confesión tal y como él lo relata después, el sacerdote le preguntó si lo había hecho, violado a la mujer. “No lo hice Padre”, fue su respuesta, “sin embargo, sí fui infiel a mi esposa con ella”.

Querido lector, el poder de Dios y la fe se miran claramente en la conversación que Bryan tuvo con el sacerdote y que relató para una entrevista a una revista en el año 2015 y que transcribo aquí:

”En realidad fue algo gracioso: me mira (el sacerdote) y dice: «¿Lo hiciste?». Y yo digo: «Por supuesto que no». Luego me pregunta: «¿Tienes un buen abogado?”, ‘claro, sí, es fenomenal’. Entonces el sacerdote dijo: “Despídelo. Sigue adelante. Dios no te dará nada que no puedas soportar, y ahora está en sus manos. Esto es algo que no puedes controlar. Así que despídelo». Y ese fue el punto de inflexión», dijo Bryant.

“Lo único que realmente me ayudó durante ese proceso: soy católico, crecí católico, mis hijos son católicos y me aclaré hablando con un sacerdote”.

La historia no termina ahí, en el año 2011 su esposa Vanesa, le pidió el divorcio. El atleta lucho por salvar su matrimonio y dos años después ella retiró la petición de divorcio. Su hija más pequeña ahora tiene 8 meses de edad.

Que la vida, talento, lucha y tenacidad de este hombre nos sirvan para comprobar una vez más que Dios vela por sus hijos, que sabe lo que conviene al alma y que su amor es un océano de misericordia.

Que la luz perpetua brille para Kolbe, su hija y que su Fortaleza se la fortaleza para su esposa y sus hijas en este momento humanamente duro para ellas.

FIRMASHEILA

Sheila Morataya
Austin, TX
www.sheilamorataya.com
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