Familia: Ama y acoge a los Sacerdotes

Queridas Familias, hoy escribo convencida de que el mundo necesita familias santas, es decir, familias felices que caminen por el sendero del bien, en el día a día, en lo cotidiano. Nunca había escrito de la tarea tan hermosa y necesaria de la familia al servicio del sacerdote… Y es que al pensar en un sacerdote, como que la imagen que viene a la mente es la de un hombre de Dios, consagrado a Él, que está comprometido al servicio de la Iglesia que somos nosotros, los laicos; y si, así es, pero a veces, y casi siempre, la mayoría de nosotros, caemos en un egoísmo enorme y en una visión tan corta de la realidad de un ser humano que con gran generosidad le ha dicho que sí a Cristo, para ser un instrumento de Su Amor y llegar a las más almas posibles.

Los Sacerdotes son seres humanos, como tu y como yo, son personas que, muchas veces pasan hambre, frío, soledad, tristeza, dolor… Por supuesto que su consuelo es Dios y Nuestra Santísima Madre, pero… ¿Dónde estamos los fieles a Dios? ¿Porqué nos olvidamos con tanta facilidad de ellos? ¿Porqué somos tan indiferentes a su persona?

Practiquemos la caridad con ellos también, no los “utilicemos” como camino para llegar a Dios, porque son ellos quienes ofician la Santa Misa o imparten los Sacramentos; demostremos que somos también “Otro Cristo”, que somos hombres y mujeres comprometidos con la misión de llevar a Jesús a todos los rincones de la tierra, también desde nuestro ser familia.
Que… ¿Qué podemos hacer? Muchas cosas, primero rezar por las vocaciones sacerdotales y religiosas; pedir a Dios por la persona concreta de tu Párroco, de tu Confesor, de tu Director Espiritual, de aquellas mujeres también que consagran su vida a Dios como religiosas de claustro o cualquier otro carisma, pero que se entregan completamente a Su Santo Servicio.

Ir a saludarles al final de la Celebración Eucarística, algún día invitarle a comer a casa con toda la familia reunida y presentarlo con todos, felicitarle en su cumpleaños, santo y en su Aniversario Sacerdotal o Religioso (Según sea el caso), si enferma, quizás llevarle algo de comer, llevarle al médico, ayudar con los gastos personales y médicos, regalarle quizás en Navidad algún buen libro, algún postre, en fin; atenderles también desinteresadamente como a todo hijo de Dios y de manera especial por ser quien representa aquí en la Tierra.

La vida para un sacerdote o una religiosa es una vida de amor y el amor conlleva sacrificio, entrega, donación; seamos familias que acogen a estas personas que son admirables, pidamos a Dios les ilumine para que sean siempre fieles y reflejo de Él aquí en la tierra. Necesitamos Sacerdotes Santos y ellos necesitan también Familias Santas que compartan el celo apostólico y que con la bondad de unos y otros la Iglesia se nutra y cada Parroquia sea una Comunidad, una Escuela de Caridad y Bendiciones para todos.

MTF Rosario Prieto
Psicología Clínica
Persona y Familia

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Maestra en Terapia Familiar María del Rosario G.Prieto Eibl

Estudió la Licenciatura en Psicología y la Maestría en Psicología Clínica con Orientación en Terapia Familiar en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, cuenta con estudios sobre el Matrimonio y la Familia realizados en el Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad de Navarra, España; su formación incluye Diplomados en Psicodiagnóstico, Balance de Vida y Hogar, Inteligencia Emocional aplicada a la Educación de los Hijos y Resiliencia Familiar; cuenta también con diversos cursos en temas como Psicología de Pareja, Orientación Familiar, Reconocimiento de la Fertilidad, Autoestima, Coaching, Educación Emocional, Amor Conyugal entre otros realizados en la Universidad Panamericana, Universidad Anáhuac, Instituto Valenciano de la Fertilidad, Centro de Ciencias para la Familia- LOMA, Centro de Estudios de la Familia y Sociedad- UPAEP.

Ha sido Catedrática de Licenciatura y Maestría en diversas universidades e institutos como la UPAEP y el Instituto de Estudios Superiores para la Familia de la Universidad Anáhuac, así mismo ha trabajado en el área de Investigación Educativa y como Psicoterapeuta, Conferencista y Consultora en diversos espacios entre los cuales se encuentran Reingeniería Humana, Familia Unida, VIFAC, diversos colegios y universidades.

Ha colaborado como articulista en diversos medios como el periódico “El Ángel de Puebla”, en la Revista y Semanario Koinonía de la Arquidiócesis de Puebla, ahora Ángelus; participó como escritora en el libro “Glosas a la Carta a las Familias de Juan Pablo II”, sus artículos son publicados en diversos medios electrónicos mexicanos, argentinos, chilenos y, españoles; como el Portal Encuentra.com, Catholic.net, Yo influyo.com, etc. Participa también con sus escritos en la Aplicación Papás 360.

Cuenta con más de 10 años de experiencia en el campo Psicoterapéutico de orden individual, de pareja y familiar; además de haber sido Consultora Externa y Creadora y Coordinadora del Programa de Consejería Familiar en el DIF de San Pedro Cholula, Puebla.

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