Autoestima para dar Gloria a Dios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

15 comentarios en “Autoestima para dar Gloria a Dios”

  1. El articulo esta aparentemente bueno, sin embargo carece de apoyo biblico, y aun mas en contra de lo que la misma Iglesia Catolica ensena.
    La autora habla de «Auto Estima» como una doctrina Divina, y no es asi, Es cierto que la correccion de los hijos es motivo de meditacion, mas no con el proposito de auto estima, la correccion en fin es irlos guiando por el camino correcto hacia el Senor.
    Efesios 6:4: Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en DISCIPLINA y amonestación del Señor.
    A lo mejor la pesona que en esa historia corrigio a su hijo, pudo haber cometido un error, mas lejos esta toda ensenanza de AUTO ESTIMA. note este estudio de la misma iglesia catolica en cuanto a la auto estima:

    http://www.buenanueva.net/preguntasb/auto_estima.htm
    La autoestima ¿es cristiana?

    La llamada “auto-estima” es una palabra, un concepto y una enseñanza “moderna” que se nos ha establecido como un “valor” prácticamente en casi todos los ámbitos de la sociedad actual. Y, lo que es más serio, también se nos ha colado y establecido en el ambiente religioso … incluyendo el Católico.

    En respuesta a la pregunta y, para decirlo de una vez: la “auto-estima” no es cristiana. Todo lo contrario.

    Podemos observar que la “auto-estima”, como se trata de vender, como se está instaurando y como la estamos entendiendo, tiene dos vertientes:

    1.) Por una parte, el valor que se le asigna al “yo”, muy distinto, por cierto, a lo que en lenguaje católico llamamos la “dignidad de la persona humana”. Empecemos por notar que la moderna palabra es una adaptación del inglés “self-esteem”. Y “self” significa el “yo”, no la persona humana. ¡Persona es mucho más que eso!.

    En la Sagrada Escritura nunca se nos habla del valor que tiene el ser humano por sí mismo. ¿Dónde en la Biblia se nos habla de la estima de uno mismo, de la confianza en uno mismo, de la fe en nosotros mismos? Todo lo contrario: se nos exige el aprecio y la estima a Dios, y se nos recomienda la confianza y la fe en Dios. ¡Si hasta se nos dice que lo que tenemos dentro no es nada en lo que podamos confiar y Jesús nos recomienda negarnos a nosotros mismos! (cf. Mt. 15, 19 y 16, 24). Y en el Antiguo Testamento se nos advierte sobre el peligro de confiar en nosotros mismos: «Maldito el hombre que confía en el hombre, que en él pone su fuerza … Bendito el hombre que confía en el Señor y en El pone su esperanza…» (Jer. 17, 5-8).

    La “auto-estima” nos vende que debemos tener un alto concepto de nosotros mismos. Y Cristo nos dice que debemos ser pobres en el espíritu, y hacernos pequeños, sencillos y humildes. ¡Qué distinto es esto a lo que nos vende la “auto-estima”!.

    Tampoco en la enseñanza milenaria de la Iglesia se ha hablado nunca del propio valer. Muy por el contrario, siempre se ha enseñado que nada valemos ante Dios y que nada somos sin Dios. Es más: que de nuestra cuenta sólo podemos y sabemos pecar. Y, tomando a un solo de esos grandes maestros de la Iglesia, San Alfonso María de Ligorio nos enseña que no somos capaces por nosotros mismos de hacer nada bueno, y que cualquier bien que hagamos viene de Dios y cualquier cosa buena que tengamos pertenece a Dios. ¡Qué distinto a lo que nos vende la “auto-estima”! La “auto-estima” es más bien el término equivalente a aquel “amor propio” (el aprecio de uno mismo y la defensa de uno mismo) contra el cual tanto hablaron los Santos y el cual tanto se ha insistido debemos combatir, si hemos de progresar en la vida espiritual.

    Y, oficialmente, la Iglesia no ha cambiado este discurso milenario que está basado en la Sagrada Escritura. Basta revisar el Catecismo y los Documentos del Concilio Vaticano II para darnos cuenta de la corroboración de que todo valer nos viene de Dios … no de nosotros mismos. (cf. CIC # 1700-#1715, #1784-1785; GS #14-#19).

    2.) En segunda instancia, trata de basarse la llamada “auto-estima” en el supuesto amor que debemos tenernos a nosotros mismos, al interpretar erróneamente el mandamiento amar al prójimo “como a uno mismo”. Nunca nos dice la Biblia que debemos amarnos a nosotros mismos.
    Veamos: al decirnos Jesús que debíamos amar a los demás como a nosotros mismos, quiso el Señor poner una medida mínima a nuestro amor a los demás. Pero no significa este mandato que amar consiste en estimarse uno mismo. ¿Puede ser eso amor? ¿Puede la “estima” equipararse al “amor”? No de acuerdo al léxico meramente humano. Mucho menos de acuerdo al léxico cristiano, pues éste es muy claro: amar significa buscar el bien del otro. La medida mínima: el bien que buscamos hacernos a nosotros mismos. La medida máxima: la del mismo Cristo, que dio su vida por nosotros.

    Como vemos, se están confundiendo los términos, porque amarse a uno mismo es una cosa muy distinta a estimarse a uno mismo. Amarse a uno mismo es buscar el propio bien y la propia complacencia … y ¿dónde en la Sagrada Escritura se nos mandó eso? Esa fue la medida mínima que Dios nos puso para amar a los demás. Y amar a los demás no significa estimarlo por sus cualidades, sino más bien, buscar su bien sin tener en cuenta ni sus cualidades, ni sus defectos. ¡Qué distinto a lo que nos vende la “auto-estima”!.

    La “auto-estima” nos vende además que, ese alto aprecio de nosotros mismos y el complacernos a nosotros mismos es lo que nos hace ser personas “realizadas”. Pero Cristo nos dice que debemos negarnos a nosotros mismos y que primero vienen Dios y los demás, y uno debe ser el último. Este tema de la negación de uno mismo y de preferir a Dios y a los demás aparece a lo largo de toda la Biblia. Jesús es su ejemplo más claro. Y ¡oh paradoja! El nos asegura que, al negarnos a nosotros mismos y al poner las cosas en ese orden, seremos felices. La “auto-estima”, por el contrario, nos lleva a que seamos nosotros el centro de nosotros mismos (ego-centrismo) y a que nos sirvamos, primero o solamente, a nosotros mismos (ego-ísmo). Pero Cristo nos lleva a que Dios sea nuestro centro y a que no nos sirvamos a nosotros mismos, sino a los demás.

    Pero … el encanto del “yo”-igual que en el Paraíso terrenal- se ha hecho irresistible. La “auto-estima” ha logrado sustituir a Dios por el “yo”. Es lo que alertaba San Pablo sobre los últimos tiempos: los hombres se amarán más a sí mismos que a Dios, y todo bajo apariencia de bien (cf. 2 Tim. 3, 4). Es lo que alertaba la Iglesia Católica, desde el Concilio Vaticano II en 1965, al referirse al peligro que había al pretender convertir a “ciertos bienes (valores) humanos en sustitutos de Dios … exaltando tanto al hombre, que se deja sin contenido la fe en Dios … Con la exposición inadecuada de la doctrina se ha ‘velado’ más bien que ‘revelado’ el genuino rostro de Dios y de la religión”. (G.S. #19).

  2. Excelente informacion ,estaba poco bajo por una relacion que no apodido darse gracias a Dios por inspirarte y el esfuerso por educarte para poder compartir.

  3. realmente estoy muy impactada,agradesco alSeñor no sabe cuanto..el a sido bueno y su misericordia me a alcanzado hoy mismo.Gloria a Dios.

  4. Excelente mensaje, a pesar de q no tengo hijos, me sirve como reflexion y espero q dios me ayude a educar a mi bebe q se esta formando en mi vientre de la mejor manera, q nueno seria q todas las mamas del mundo pudieran leer este articulo tan maravilloso. que dios nos ilumine a todas como mujeres

  5. Esta super padre este articulo me gusto muchisimo pues tengo un hijo unico y ya es todo un hombre y pues tuve muchos errores al educar a mi hijo desde su niñez y pues tiene baja su autoestima pero GRACIAS A DIOS creo que ya lo supero su autoestima.Gracias por leerme.

  6. Rosario Mendoza

    Esta buenisimo este articulo la verdad me gustaria que me brindaran mas apoyo de estos articulos dirigidos especialmente a madres solteras como yo que a veces nos desvoronamos es ciertas situaciones, gracias.

  7. ma del pilar polania

    gracias por esta reflexion muchas veces hacemos cosas,de las cuales nos arrepentimos,y no vemos mas alla,repetimos situaciones q vivimos en nuestra niñes pero se q con cristo todo es posible,DIOS les continue bendiciendo

  8. valentina garcia

    Esta muy bueno me hizo recordar muchas situaciones en que sin conocer a cristo era parte de esto y luego como fui viendo copn desagrado todas los herrores que cometemos al no amarnos y el lugar que Dios nos da como sus hijos gracias

  9. Rocío Bárcenas Jáuregui

    Este articulo es precioso, nos inspira como mujeres a descubrir nuestro rol en la creación, ser imagen de Dios protector y amante.

Scroll al inicio