El hombre desconsolado
Cómo se debe ofrecer en las manos de Dios el hombre desconsolado. El Alma: 1. Señor, Dios, Padre santo: ahora y para siempre seas bendito, que como Tú quieres así se ha hecho, y lo que haces es bueno. Alégrese tu siervo en Ti, no en sí, ni en otro alguno: porque Tú sólo eres […]
