Las variantes del SARS-CoV-2 no han aparecido en lugares donde se ha restringido más el movimiento de personas

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El portal Agencia Latinoamericana de Información (ALAINET) ha publicado un artículo criticando, entre otras cosas, la campaña mundial de vacunación y la efectividad de las cuarentenas para evitar diseminar los virus valiéndose de argumentos de ciertos expertos que la cuestionan, como es el caso de Jemma Moran, la jefa de comunicaciones del grupo Hart —asociación de médicos, economistas, académicos y científicos británicos—, quien asegura que “las variantes parecen provenir de lugares donde se realizaron cuarentenas generales, como Inglaterra”. Es FALSO: El origen de una variante no suele conocerse al 100%. La variante de un país concreto no lleva tal nombre porque haya nacido o surgido ahí (o no necesariamente), sino porque ha sido detectada ahí. Además, algunas de las variantes que más han preocupado a la comunidad científica se han detectado en países con pocas restricciones de movimiento como Brasil o India.

Las variantes —que se vienen presentando como más transmisibles y virulentas— parecen provenir de lugares donde se realizaron cuarentenas generales, como Inglaterra, “y no de Suecia o la India”

En un punto del texto, el autor extrae unas declaraciones de una persona que identifica como Jemma Moran, la cual es jefa de comunicaciones del grupo Hart —una asociación de médicos, economistas, académicos y científicos británicos— (un dato que ha confirmado a Verificat ella misma, quien también ha reconocido la autoría del texto al que el autor hace referencia). La autora cuestiona la efectividad de las cuarentenas como forma de evitar la generación de variantes, y se pregunta en tono irónico si es una “coincidencia” que en los lugares con “medidas muy estrictas durante la pandemia”, como en Kent , dominara tal variante “después de un período de bloqueos regionales y nacionales en el Reino Unido”. 

Se trata de una afirmación falsa, ya que vincula la aparición de variantes con un contexto geográfico, cuando la detección de variantes depende, sobre todo, de la capacidad de ese país para secuenciar el genoma del coronavirus: “De hecho, tanto Brasil (donde se identificó la variante P.1) o India (donde se identificó la B1617.2) son lugares donde ha habido transmisión viral muy elevada y pocas medidas restrictivas”, recuerda Sarukhan.

En otras palabras: que la variante de un país concreto no lleva tal nombre porque haya nacido o surgido ahí (o no necesariamente), sino porque ha sido detectada ahí. Para evitar que haya este tipo de confusiones, la OMS ha propuesto cambiar el nombre a las variantes, y asignarles como nombre una letra del alfabeto griego

La gripe española como ejemplo

Un ejemplo de cómo los nombres basados en la geografía generan un estigma es la mal llamada gripe española, que se conoce así porque fue en España donde se detectó por primera vez, no en donde surgió (de hecho, aún no se sabe en qué lugar apareció)

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