La parábola del grano de mostaza

La historia humana está contenida en ella. El tiempo de la Iglesia será de desarrollo –y crecimiento- de lo sembrado por Jesús. Sólo al final de los tiempos lucirá todo su esplendor. No es el reino algo pasivo, sino que requiere un progreso en el bien.

"El Reino de los Cielos es semejante al grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo; es ciertamente la más pequeña de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas, y llega a ser como un árbol, hasta el punto de que los pájaros del cielo acuden a anidar en sus ramas"(Mt).

Sólo al final de los tiempos se desplegarán todas la virtualidades del reino de Dios. Por esto, la esperanza debe mover a quienes viven en cada momento histórico concreto. Es bien conocida la fuerza de la esperanza en los hombres. En este caso, se dice que la meta no es una utopía, sino que el reino de paz, amor, justicia y libertad es realizable por especial querer de Dios. Al final se alcanzará un progreso sorprendente.

Reproducido con permiso del Autor,

Enrique Cases, Tres años con Jesús, Ediciones internacionales universitarias

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28 pensamientos sobre “La parábola del grano de mostaza

  1. bueno esta parabola es hermosa y solo dios sabe cual es nuestro futuro y nuestra meta k es el reino de los cielos me encanta la religion xk dios puso en mi camino esa paz en mi k me ase ser feliz

  2. El Señor habló en parábolas para enseñarnos algo. Aquí nos quiere decir que así como la semilla crece en el tiempo así nosotros debemos ir al mundo a divulgar su palabra.

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