Santoral 15 de junio | Santa Germana, San Vito, Santa María Micaela, Santa Bárbara , Beato Luis María, Beata Yolanda

Santa Germana

A Germain Cousin  se le puede llamar “la Cenicienta del Santoral”.  Nació en un pequeño pueblo cerca de Touluse, Francia,, y al quedarse huérfana, se tuvo que ir a vivir con su hermano mayor cuya esposa la trató siempre con gran dureza y desprecio por ser hermana lisiada y escrufulosa.  La mandaban a cuidar el rebaño y allí, entre las ovejas, se pasaba los días rezando y teniendo largos coloquios con Dios y con la Virgen.

El cura del pueblo le confió labores de catequesis para los niños y  de ellos también soportaba burlas y maltratos con dulzura y paciencia.  Cuando murió, a los 22 años, se produjeron numerosos milagros y su sepulcro pasó a ser centro de peregrinaciones de la región.  Es la patrona de las pastoras.

San Vito o Guido

Sufrió martirio en Matera, Italia, en los primeros siglos.  Los alemanes empezaron a venerarlo a partir del año 836 cuando sus reliquias llegaron a la abadía de Corvey, Sajonia.  Entre los santuarios que se alzaron en su honor, destaca Dresselhaussen, que llegó a ser muy famoso en el siglo XIV durante una epidemia que arrasó Alemania y los Países Bajos.  Desde entonces esta enfermedad recibió el nombre de “Baile de san Vito”.  

Santa María Micaela del Santísimo Sacramento (1809-1865)

Micaela Desmaisiéres y López de Dicastillo nació en Madrid, la quinta de diez hijos, de los cuales sobrevivieron sólo cuatro. Heredó de su padre un carácter noble y generoso, y de su madre una educación sólidamente piadosa.  La situación familiar, que pasa por diversos infortunios, hace que Micaela se encuentre desde joven al frente de la familia. Siempre sacó tiempo de socorrer a los pobres, y cuando visitó el hospital de San Juan den Dios de Madrid y conoció la vida que hacían las mujeres de prostitución que allí se recogían en sus enfermedades, se propuso ayudarlas abriendo una casa donde acogerlas.  

Micaela alterna esta vida de caridad y devoción con la de las jóvenes de su clase social, frecuentando fiestas, conciertos y amistades.  Pasó varios años en París, Boulogne-sur-Mer y Bruselas, acompañando a la familia de su hermano que había sido nombrado embajador en Bruselas.  

Aunque fue pedida en matrimonio, Micaela ya no quería “otro esposo más que a Dios”.  Y decidió solicitar su entrada en las Hijas de la Caridad en París, pero debido a la oposición de su hermano tardó varios años en poder hacerlo. Después de cuatro años más de pruebas y sufrimientos por la incomprensión de su familia y de la sociedad y aún del mundo eclesiástico, Micaela fundó la congregación religiosa de Adoratrices y Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, y tomando ella el nombre de Madre Sacramento.

La reina Isabel de España la conoció y apreciando su labor y la nombró directora general de todos los colegios que fundara la reina en España.

La congregación ejerce hoy su actividad evangélica y social bajo nuevas formas, adaptadas a los tiempos y lugares donde trabaja.  Pero siempre su misión es luchar contra la marginación, principalmente de la mujer.   

Santa Bárbara Lian de Cui (+1900)

Murió mártir en Tsie-Cheng-Tchoang, China, después de ver matar a su hijo y de ser atormentada cruelmente por los enemigos de los cristianos.  Fue canonizada el 1º de octubre del año 2000. 

Beato Luis María Palazzolo (+1886)

Nacido en Bérgamo, Italia, este sacerdote fue fundador de las congregaciones de las Hermanas Pobres y de los Hermanos de la Sagrada Familia para la asistencia de los enfermos y la educación de los niños pobres al estilo de San Juan Bosco.  

Fue beatificado el año 1963.

Beata Yolanda o Helena (+1299)

Hija de Bela IV, rey de Hungría. Se casó con el duque de Kalisz mientras que su hermana Cunegunda hacía lo propio con Boleslao, rey de Polonia.  Ambas enviudaron el mismo año e ingresaron en la Orden de Santa Clara.  Yolanda murió siendo abadesa del convento de Gnesen, que había sido construido por su difunto marido.

* Trata hoy a las personas impertinentes o prepotentes con paciencia y dulzura, siguiendo el ejemplo de Santa Germana.

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