Historia de un secuestro: dentro y fuera

«Día a día». Gabriela Sainz de Gutiérrez – Podcast Efecto Inspiración

Lucidez y resiliencia son dos palabras que describen muy bien a Bosco, un hombre a quien la vida le cambió el 29 de agosto de 1990. Sin jamás imaginarlo, ese día fue privado de su libertad para vivir un secuestro de 257 días. Experimentó momentos de miedo, angustia y tristeza que, con la ayuda de Dios, supo convertir en fuerza, confianza y esperanza. Su habitación de tres metros de largo por uno de ancho fue el escenario de profundos aprendizajes de vida que lo transformaron para siempre. Hoy, 30 años después de aquel suceso, Bosco sabe que la verdadera libertad está en nuestro interior y que la fortaleza se construye con oración. Una historia de fe, valentía y crecimiento espiritual.


Abandonarse en los brazos de Dios hizo que Gaby pudiera enfrentar de la mejor manera el secuestro de su esposo Bosco el cual duró 257 días. Mantenerse fuerte era su única opción, pues sus 7 hijos dependían de su estabilidad física y emocional. Su fe, el acompañamiento de su familia y la asesoría de expertos en temas de secuestros fueron factores clave que la ayudaron a vivir día a día no pensando que era un día más sin su esposo, sino reflexionando que era un día menos para que esta situación terminara. Gaby está convencida que la oración todo lo puede y sabe que eso fue lo que permitió que su marido regresara con bien. Hoy comprende que el secuestro es parte del patrimonio de su familia pues gracias a lo que vivieron son mejores personas. No tiene duda que esta experiencia resultó en un bien mayor. Una historia de fe y esperanza.

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