La primer santa brasileña

Si conociéramos de una obra social que atiende a más de tres y medio millones de pobres a través de una red de instituciones de salud, educación y apoyo social pensaríamos que es el gobierno, una organización gubernamental o quizá una fundación privada internacional, sin embargo, es la Fundación de Obras de Caridad de la Hermana Dulce, la primer santa brasileña.

María Rita de Souza Brito Lopes Pontes fue canonizada el 13 de octubre de 2019, junto con el Cardenal inglés John Henry Newman, la fundadora italiana Giuseppina Vannini, la hermana Mariam Thresia Chiramel Mankidiyan de la India, y Marguerite Bays, laica suiza. Santos de cinco países y tres continentes que nos recuerdan la universalidad de la Iglesia.

La obra social de la nueva santa es impresionante, su labor inició desde joven organizando la primera asociación de trabajadores católicos en Brasil, siguió luego con una impresionante lista de instituciones de apoyo a los más pobres de Salvador en el estado de Bahía, Brasil; pasando primero por refugios para dar de comer a los pobres y atender a los enfermos, hasta consolidar el Hospital de San Antonio, y posteriormente la fundación de obras sociales que a la fecha atiende a más de tres millones de personas.

Su trabajo que es muy reconocido en Brasil, le ganó ser postulada al premio Nobel de la paz; murió el 13 de marzo de 1992, y cuando sus restos fueron exhumados 18 años después como parte de su proceso de beatificación, su cuerpo y su ropa fueron encontrados incorruptos. Una mujer brasileña ejemplar de nuestro tiempo.

El testimonio cristiano de esta mujer se convierte en la actualización del mensaje de Cristo que llama a aliviar y atender a los más pobres, en todas las dimensiones, y además realizado no a partir de la seguridad del dinero o del poder, sino como fruto del amor motivado por la fe y la esperanza, como decía ella: “En el amor y la fe encontramos las fuerzas necesarias para nuestra misión”, un verdadero reto a las leyes económicas y políticas que rigen comúnmente nuestra lógica social.

Entre las múltiples reflexiones que se pueden derivar de esta vida santa, señalaré las que nos pueden poner en el camino correcto sin importar nuestra actividad profesional o estatus de vida: Empezó su compromiso desde la Juventud; lo hizo sin recursos; y desde el principio fundó organizaciones para continuar el trabajo.

inició por una motivación desde su adolescencia al sentir compasión por las condiciones de pobreza de aquellos que vivían en su propio entorno, tan pronto como tuvo la mayoría de edad, recién graduada de preparatoria, pidió permiso a su padre para abrazar la vida religiosa y dedicarse de lleno al apoyo de los más pobres.

Su vocación de servicio nace en el conocimiento cercano de las condiciones de vida de los más necesitados de su ciudad, y desde los 13 años empezó a acercarse para brindarles apoyo, salir a las periferias de todo tipo, ya sean territoriales o existenciales siempre brinda la oportunidad de dar un servicio, sin detenerse por no contar con los recursos económicos o políticos a la mano. Como ella decía: “Lo importante es hacer caridad, no hablar de caridad. Comprender el trabajo para los necesitados como la misión elegida de Dios”.

Es importante que el compromiso personal vaya más allá al invitar a otros y organizarlos para que perdure en el tiempo, la creación de instituciones sostenibles permite que este tipo de obras trasciendan la vida de los fundadores. ¡Gracias Señor por seguir regalándonos ejemplos a seguir en el servicio a los demás! ¡Santa Dulce de los Pobres, ruega por nosotros!

14 de Octubre de 2019


DrOscarFidencioFACE2

Oscar Fidencio Ibáñez Hernández
@OFIbanez

Casado, padre de 3 hijos, profesor e investigador universitario, y bloguero. Ingeniero Civil, Maestro en Ingeniería Ambiental y Doctor en política y políticas ambientales.

Mexicano, católico, autor entre otros textos de “El Espíritu Santo en tiempos de Twitter: Documentos del Concilio Vaticano II para tuiteros. Celebrando el #AñoDeLaFe”

Admirador de la Creación en todas sus dimensiones. Nací en La Misión de Nuestra Señora de Guadalupe de los Mansos del Paso del Norte (Hoy, Ciudad Juárez, Chihuahua).

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